Venecia. Enero 2010. Visconti y Fellini, Mahler y Nino Rota, los caballeros Von Aschenbach y Casanova. Una superproducción de Butácora en Cutrevisión y Tuborama.
12 enero 2010
20 noviembre 2008
Crisis (V)

¿Qué se hizo el rey don Juan?
¿Los Infantes de Aragón,
qué se hizieron?
¿Qué fue de tanto galán?
¿Qué fue de tanta invención
como truxieron?
Las justas y los torneos,
paramentos, bordaduras
y cimeras,
¿fueron sino devaneos?,
¿que fueron sino verduras
de las eras?
¿Qué se hizieron las damas,
sus tocados, sus vestidos,
sus olores?
¿Qué se hizieron las llamas
de los fuegos encendidos
de amadores?
¿Qué se hizo aquel trovar,
las músicas acordadas
que tañían?
¿Qué se hizo aquel dançar,
aquellas ropas chapadas
que traían?
Pues el otro, su heredero,
don Enrique, !qué poderes
alcançaba!,
¡cuán blando, cuán halaguero
el mundo con sus plazeres
se le daba!
Mas veréis, ¡cuán enemigo,
cuán contrario, cuán cruel
se le mostró!;
habiéndole sido amigo,
¡cuán poco duró con él
lo que le dio!
Las dádivas desmedidas,
los edificios reales
llenos de oro,
las vaxillas tan febridas,
los enriques y reales
del tesoro,
los jaezes y caballos
de su gente, y atavíos
tan sobrados,
¿dónde iremos a buscallos?;
¿qué fueron, sino rocíos
de los prados?
¿Los Infantes de Aragón,
qué se hizieron?
¿Qué fue de tanto galán?
¿Qué fue de tanta invención
como truxieron?
Las justas y los torneos,
paramentos, bordaduras
y cimeras,
¿fueron sino devaneos?,
¿que fueron sino verduras
de las eras?
¿Qué se hizieron las damas,
sus tocados, sus vestidos,
sus olores?
¿Qué se hizieron las llamas
de los fuegos encendidos
de amadores?
¿Qué se hizo aquel trovar,
las músicas acordadas
que tañían?
¿Qué se hizo aquel dançar,
aquellas ropas chapadas
que traían?
Pues el otro, su heredero,
don Enrique, !qué poderes
alcançaba!,
¡cuán blando, cuán halaguero
el mundo con sus plazeres
se le daba!
Mas veréis, ¡cuán enemigo,
cuán contrario, cuán cruel
se le mostró!;
habiéndole sido amigo,
¡cuán poco duró con él
lo que le dio!
Las dádivas desmedidas,
los edificios reales
llenos de oro,
las vaxillas tan febridas,
los enriques y reales
del tesoro,
los jaezes y caballos
de su gente, y atavíos
tan sobrados,
¿dónde iremos a buscallos?;
¿qué fueron, sino rocíos
de los prados?
15 noviembre 2008
Crisis (IV)
“No es sólo un inmenso andamiaje económico lo que se desmorona, sino una concepción del poder, de sus bases ideológicas. Es necesario tener en cuenta todas las dimensiones de este derrumbe para reconstruir con otros materiales. Y, sobre todo, reponer en el eje mismo de la acción pública los principios democráticos que, en un error histórico, se sustituyeron indebidamente por las leyes del mercado...
...Ahora, que no juzguen quienes deberían ser juzgados. Han sido "rescatados" por el Estado y quedan desautorizados para opinar sobre unas propuestas que pretenden el "rescate" de la gente. Que callen ahora quienes -como el Banco Mundial, el FMI y la OMC- no levantaron la voz cuando debían...
...Es una crisis del capitalismo y no en el capitalismo, como pretenden, para continuar después su desbocada carrera, los más fervientes defensores de la economía de mercado que, por la ausencia de valores y de pautas de buen gobierno, ha fracasado estrepitosamente. Conviene, sobre todo, no volver a un "nuevo capitalismo", sino promover un nuevo sistema económico mundial basado en la justicia y regulado por instituciones integradas en unas Naciones Unidas completamente reformadas, quizás refundadas, que dispongan de los recursos personales, técnicos y económicos que les permitan actuar eficazmente y aplicar a los transgresores todo el peso de la ley...
...Sólo con una autoridad supranacional adecuada podrá tener lugar la regulación de los mercados. Y la eliminación inmediata de los paraísos fiscales, con los que los tráficos de drogas, armas, patentes, capitales y personas podrán también desaparecer. Ha quedado claro que los mercados no se "autorregulan", sino que favorecen en el espacio supranacional, totalmente impunes, todo tipo de transgresiones y de mafias...
...Que los súbditos se transforman en ciudadanos, los espectadores impasibles en actores, para que tenga lugar un cambio profundo del fondo y de la forma en el ejercicio del poder: la gran transición de una cultura de fuerza e imposición a una cultura de la palabra requiere educación en todos los grados y durante toda la vida; el fomento de la creatividad y diversidad cultural; la promoción de la investigación científica; de la sanidad para todos.
Grandes oportunidades, grandes responsabilidades que deben asumir los ciudadanos que tienen más que aportar al cambio. Ahora, poder ciudadano. Ahora, los pueblos, la gente.
Las crisis son una oportunidad de edificar un mundo nuevo, de volver a situar los principios éticos universales de la justicia, de la democracia genuina. No desperdiciemos las oportunidades. Debemos recordar, todos los días, el sabio aviso de Sófocles: "Cuando las horas decisivas han pasado es inútil correr para alcanzarlas".”
¿Quién escribe estas palabras en un artículo publicado hoy en El País?
¿Un radical antisistema de los que no hace tanto se manifestaban contra la globalización? ¿Llamazares, Santiago Carrillo, Alfonso Guerra? ¿Un sociata cualquiera? ¿Jorge Verstrynge?
No.
Federico Mayor Zaragoza, ex alto cargo en los últimos gobiernos de Franco. Ex ministro de la UCD. Ex director de la UNESCO. Una persona de bien y de orden, de las de toda la vida.
Por otra parte, completamente de acuerdo.
...Ahora, que no juzguen quienes deberían ser juzgados. Han sido "rescatados" por el Estado y quedan desautorizados para opinar sobre unas propuestas que pretenden el "rescate" de la gente. Que callen ahora quienes -como el Banco Mundial, el FMI y la OMC- no levantaron la voz cuando debían...
...Es una crisis del capitalismo y no en el capitalismo, como pretenden, para continuar después su desbocada carrera, los más fervientes defensores de la economía de mercado que, por la ausencia de valores y de pautas de buen gobierno, ha fracasado estrepitosamente. Conviene, sobre todo, no volver a un "nuevo capitalismo", sino promover un nuevo sistema económico mundial basado en la justicia y regulado por instituciones integradas en unas Naciones Unidas completamente reformadas, quizás refundadas, que dispongan de los recursos personales, técnicos y económicos que les permitan actuar eficazmente y aplicar a los transgresores todo el peso de la ley...
...Sólo con una autoridad supranacional adecuada podrá tener lugar la regulación de los mercados. Y la eliminación inmediata de los paraísos fiscales, con los que los tráficos de drogas, armas, patentes, capitales y personas podrán también desaparecer. Ha quedado claro que los mercados no se "autorregulan", sino que favorecen en el espacio supranacional, totalmente impunes, todo tipo de transgresiones y de mafias...
...Que los súbditos se transforman en ciudadanos, los espectadores impasibles en actores, para que tenga lugar un cambio profundo del fondo y de la forma en el ejercicio del poder: la gran transición de una cultura de fuerza e imposición a una cultura de la palabra requiere educación en todos los grados y durante toda la vida; el fomento de la creatividad y diversidad cultural; la promoción de la investigación científica; de la sanidad para todos.
Grandes oportunidades, grandes responsabilidades que deben asumir los ciudadanos que tienen más que aportar al cambio. Ahora, poder ciudadano. Ahora, los pueblos, la gente.
Las crisis son una oportunidad de edificar un mundo nuevo, de volver a situar los principios éticos universales de la justicia, de la democracia genuina. No desperdiciemos las oportunidades. Debemos recordar, todos los días, el sabio aviso de Sófocles: "Cuando las horas decisivas han pasado es inútil correr para alcanzarlas".”
¿Quién escribe estas palabras en un artículo publicado hoy en El País?
¿Un radical antisistema de los que no hace tanto se manifestaban contra la globalización? ¿Llamazares, Santiago Carrillo, Alfonso Guerra? ¿Un sociata cualquiera? ¿Jorge Verstrynge?
No.
Federico Mayor Zaragoza, ex alto cargo en los últimos gobiernos de Franco. Ex ministro de la UCD. Ex director de la UNESCO. Una persona de bien y de orden, de las de toda la vida.
Por otra parte, completamente de acuerdo.
08 noviembre 2008
Hola y adiós.

El pasado martes 4 de noviembre, los estadounidenses que pueden elegir han elegido al presidente de los Estados Unidos, o sea, a nuestro presidente y al presidente de todos los demás países del mundo. Parece que esta vez han votado en masa y han optado por alguien muy distinto de todo lo anterior. Hola, Obama. Enhorabuena a los premiados, este muchacho parece serio y sobradamente preparado para dirigir el Orbe Cristiano Occidental.
Y la próxima semana se reúnen en Washington los caciques de todas las tribus solventes del planeta para Refundar el Capitalismo. Yes, we can, un Mundo Nuevo, mejor y más justo nos espera!
Desengáñense. Los verdaderos amos del universo siguen y seguirán siendo los de siempre, las grandes corporaciones transnacionales, las mafias interconectadas, las aves de rapiña digitales, Robin Hoods a la inversa, Merlines de la especulación y del fraude. Nada va a cambiar.
O si: La gestión global del sistema capitalista puede ser desde ahora un poco más eficiente, un poco más racional. Nada que ver con el completo desastre en que ha desembocado una era marcada por el anarquismo de mercado, el fanatismo de la desregulación y el sálvese quien pueda. No es por presumir, pero ya lo decía yo, aquí mismo, hace cuatro años.
Así que adiós, Bushes, Reagan, Thatcher y todos los demás. Bye bye.
Y la próxima semana se reúnen en Washington los caciques de todas las tribus solventes del planeta para Refundar el Capitalismo. Yes, we can, un Mundo Nuevo, mejor y más justo nos espera!
Desengáñense. Los verdaderos amos del universo siguen y seguirán siendo los de siempre, las grandes corporaciones transnacionales, las mafias interconectadas, las aves de rapiña digitales, Robin Hoods a la inversa, Merlines de la especulación y del fraude. Nada va a cambiar.
O si: La gestión global del sistema capitalista puede ser desde ahora un poco más eficiente, un poco más racional. Nada que ver con el completo desastre en que ha desembocado una era marcada por el anarquismo de mercado, el fanatismo de la desregulación y el sálvese quien pueda. No es por presumir, pero ya lo decía yo, aquí mismo, hace cuatro años.
Así que adiós, Bushes, Reagan, Thatcher y todos los demás. Bye bye.
30 octubre 2008
Reinas
Esta mañana de octubre desquiciado nos hemos despertado con una noticia chocante. Noticia que ha producido una rápida reacción en mucha gente.
A mi todo ésto me huele a cuerno quemado. A maniobra de la Obra. La reina será todo lo conservadora que se quiera, pero tonta no es. Nunca ha sido indiscreta ni imprudente. Y menos en un tema que toca de lleno a su propia familia, prestándose al chiste fácil.
El comunicado de esta noche deja en evidencia a la autora del libro, creo.
A mi todo ésto me huele a cuerno quemado. A maniobra de la Obra. La reina será todo lo conservadora que se quiera, pero tonta no es. Nunca ha sido indiscreta ni imprudente. Y menos en un tema que toca de lleno a su propia familia, prestándose al chiste fácil.
El comunicado de esta noche deja en evidencia a la autora del libro, creo.
22 octubre 2008
Diario de Indochina (IV)
Sábado 13 de septiembre. Nochecita vietnamita: Tormenta con gran aparato eléctrico e indigestión sin un almax a mano. A las seis de la mañana tomamos una frugal colación y nos llevan en lancha a la Cueva de la Sorpresa. A pesar del nombre, no hay grandes sorpresas en esa cueva: Como en las cuevas de Nerja, estalactitas y estalagmitas iluminadas con colorinchis y un guía que hace ver en cada roca un objeto determinado. La Virgen de Lourdes, Ho Chi Minh o la Sirenita. En este caso, la atracción estelar es una formación caliza en forma de falo. El guía se mea de risa y los australianos se ruborizan.
Lo que si merece la pena es el islote –o más bien conjunto de islotes formando un puerto natural- donde se encuentra la cueva. Tremendos peñascos, que surgen del agua verde-azulada cargados de vegetación y se elevan abruptamente hasta una altura inusitada.
Volvemos al junco y desayunamos más en serio. Alfonso descubre que su cámara de vídeo ha dejado de funcionar, seguramente a consecuencia del extremo calor y humedad de la zona. Despliegan las enormes velas y el barco empieza a navegar lentamente, camino de Ha Long, la costa y el final de nuestro crucero.
En el embarcadero nos espera el chófer, que nos llevará al aeropuerto de Hanoi. Por la carretera voy fijándome en la arquitectura popular, casas familiares construidas casi todas en los últimos veinte años. El modelo básico es el chalecito francés: Tejado a dos aguas, frontones, balaustradas y arcos diversos. Algo que podría estar en Toulouse o en Tavernes de Valldigna. Pero lo peculiar aquí es que ganan en altura hasta alcanzar cinco o seis pisos, sin ocupar más que un escaso rincón del suelo. Es lo que llaman “casas cohete”. Además, la fantasía del constructor se traslada al edificio en forma de torretas, figurillas de dragones, ventanas morunas y demás detalles decorativos pop. El modelo básico evoluciona hasta extremos inconcebibles, creando algo que sólo puede ser Vietnam.
Llegamos pronto al aeropuerto, pero no conseguimos embarcar en el primer vuelo a Da Nang y el siguiente no sale hasta cuatro horas después. Tenemos que esperar en una sala fea y desangelada: Cuatro tiendas de golosinas y souvenirs, una cafetería cutre y una pequeña librería. Por matar el tiempo nos sentamos en la cafetería y pedimos unas patatas fritas –imitación a Pringles- y fideos industriales al microondas. Investigo las tiendas: Las de alimentación venden sobre todo frutos secos, chocolate, café y pasteles del Festival de la Luna (el regalo típico en estas fechas). En cuanto a la librería, casi todo está en vietnamita pero hay una sección en idiomas extranjeros. Son todo libros editados aquí, historia oficial y propaganda diversa. Las memorias de Ho Chi están en todos los idiomas imaginables. Ningún libro ni revista ni periódico occidental. Compro un librito en español sobre historia de Viet Nam y sus dinastías por unos 2 euros. La funcionaria me cobra con cara de aburrimiento y fastidio –estaba en animada charla con sus colegas hasta que llegué yo.
En apariencia se da aquí lo peor de los dos mundos: Una férrea dictadura comunista y, al mismo tiempo, el capitalismo más salvaje. Sin embargo el país parece funcionar, no se ve miseria, los niños van al colegio y todo quisqui tiene su casa-cohete y su moto. Supongo que lo primero que busca una sociedad como ésta, traumatizada por décadas de guerra y hambre, es cubrir una serie de necesidades básicas. Sólo después se preocuparán por cosas más sofisticadas –como la libertad.
Vuelo tranquilo, menos de una hora. En el aeropuerto de Da Nang nos espera un coche para llevarnos a nuestro destino, Hoi An, una pequeña e histórica ciudad unos 30 kms. más al sur. Por el camino se hace de noche. Vemos grupos de niños disfrazados tocando el tambor y bailando. El conductor, que habla algo de inglés y va de simpático, nos cuenta que se trata del famoso Festival de la Luna Llena de Septiembre. Hemos leído en la guía que esa noche es especialmente vistosa en Hoi An. Parece, pues, que hemos tenido una suerte extraordinaria.
Llegamos a nuestro hotel, el Golden Sands, un resort playero bastante bonito pero alejado unos cinco kilómetros del casco urbano. Como no nos queremos perder la fiesta, le pedimos al chófer que nos espere. Nos registramos en Recepción y, sin pasar por la habitación, nos disponemos a una inmersión cultural en la gran juerga anual de los niños vietnamitas. Poco después el coche nos deja en el límite de la ciudad antigua, cerrada al tráfico durante esa ocasión.
Paseo nocturno por la vieja Hoi An. Hasta el siglo XIX era un puerto muy importante, conexión de todas las rutas comerciales de Extremo Oriente. Allí llegaban barcos japoneses, holandeses o españoles (desde Filipinas) para adquirir productos procedentes de la India, Malasia, China o Tailandia. Los europeos llamábamos a la ciudad “Faifo”, deformación de la expresión vietnamita “Hai Pho” (ciudad costera). Y una curiosidad: Francia llegó aquí de la mano de España, durante la llamada “Guerra de la Cochinchina” (1858), una típica guerra colonial de la época.
El casco histórico –Patrimonio de la Humanidad de la Unesco- es un conjunto de calles amplias, de casas bajas con tienda, almacén y vivienda de la familia propietaria. Hay muchas tiendas, bares y restaurantes, orientados casi siempre al abundante turismo internacional –aunque también existe un turismo interno bastante fuerte. En cada rincón, farolillos de colores decoran la fachada de templos y comercios. En una esquina juegan a romper piñatas. Pasan pandillas de niños tocando el tambor: Algunos bailan y van disfrazados de personajes mitológicos, los demás hacen ruido y asaltan a los transeúntes pidiendo dinero o golosinas. El protagonista es el Unicornio, animalito que no se parece en nada al unicornio de la cultura occidental; Más bien parece una especie de dragón.
Terminamos nuestro recorrido con un paseo a través del puente japonés y junto al río, iluminado con figuras de animales míticos. Pintoresco. Volvemos al hotel en un mini-taxi.
Volvemos al junco y desayunamos más en serio. Alfonso descubre que su cámara de vídeo ha dejado de funcionar, seguramente a consecuencia del extremo calor y humedad de la zona. Despliegan las enormes velas y el barco empieza a navegar lentamente, camino de Ha Long, la costa y el final de nuestro crucero.
Vuelo tranquilo, menos de una hora. En el aeropuerto de Da Nang nos espera un coche para llevarnos a nuestro destino, Hoi An, una pequeña e histórica ciudad unos 30 kms. más al sur. Por el camino se hace de noche. Vemos grupos de niños disfrazados tocando el tambor y bailando. El conductor, que habla algo de inglés y va de simpático, nos cuenta que se trata del famoso Festival de la Luna Llena de Septiembre. Hemos leído en la guía que esa noche es especialmente vistosa en Hoi An. Parece, pues, que hemos tenido una suerte extraordinaria.
Paseo nocturno por la vieja Hoi An. Hasta el siglo XIX era un puerto muy importante, conexión de todas las rutas comerciales de Extremo Oriente. Allí llegaban barcos japoneses, holandeses o españoles (desde Filipinas) para adquirir productos procedentes de la India, Malasia, China o Tailandia. Los europeos llamábamos a la ciudad “Faifo”, deformación de la expresión vietnamita “Hai Pho” (ciudad costera). Y una curiosidad: Francia llegó aquí de la mano de España, durante la llamada “Guerra de la Cochinchina” (1858), una típica guerra colonial de la época.
El casco histórico –Patrimonio de la Humanidad de la Unesco- es un conjunto de calles amplias, de casas bajas con tienda, almacén y vivienda de la familia propietaria. Hay muchas tiendas, bares y restaurantes, orientados casi siempre al abundante turismo internacional –aunque también existe un turismo interno bastante fuerte. En cada rincón, farolillos de colores decoran la fachada de templos y comercios. En una esquina juegan a romper piñatas. Pasan pandillas de niños tocando el tambor: Algunos bailan y van disfrazados de personajes mitológicos, los demás hacen ruido y asaltan a los transeúntes pidiendo dinero o golosinas. El protagonista es el Unicornio, animalito que no se parece en nada al unicornio de la cultura occidental; Más bien parece una especie de dragón.
19 octubre 2008
Otra
Sábado 18 de octubre, ocho de la tarde. Cines Princesa, en la madrileña plaza de Santa María Micaela (vulgo plaza de los Cubos). Público mayoritariamente joven y gafapasta. Sentados en nuestras butacas, Alfonso y yo nos disponemos a ver "Quemar después de leer", la última de los Coen (muy buena, por cierto, recomendable 100%). Antes de la película nos pasan trailers y uno de ellos anuncia "Camino", de Javier Fesser. A nuestro lado, un matrimonio -supongo- de edad madura. El hombre levanta innecesariamente la voz y hace sus comentarios. Para que todo el cine se entere: "¡¡¡Eunucosss!!!! ¡¡¡Mucha ignorancia es lo que hay en Españñia!!"
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