09 octubre 2006

Noticias del día - Y cosas de ayer.



Titulares de El País de hoy, domingo 8 de octubre de 2006:

Los expertos de la policía y la Guardia Civil calculan que unas 10.000 personas pertenecen a grupos ultraderechistas y neonazis en España. Pese a su división en grupúsculos, estas organizaciones mantienen un postulado común: el odio a los inmigrantes. En el caso de los neonazis, defensores a ultranza de la supremacía blanca, ha irrumpido con fuerza una tenebrosa organización, de origen estadounidense y denominada Volksfront, que está absorbiendo a otros grupúsculos.

Los Kaczynski salen de caza. Los gemelos Lech y Jaroslaw, presidente y primer ministro de Polonia, emprenden una depuración ideológica comunista

Asesinada en Moscú Anna Politkóvskaya, periodista rusa crítica con el Kremlin. Politkóvskaya trabajaba en un reportaje sobre las torturas en Chechenia cuando fue asesinada

El todopoderoso partido xenófobo flamenco Vlaams Belang obtiene el 26% de los votos en Amberes y también avanza en las zonas rurales

Vamos bien... En todas partes parece surgir un clima de odio e intolerancia como yo nunca he conocido.

En otro orden de cosas, estamos preparando nuestro próximo viaje a China. Por una asociación de ideas, he recordado este vídeo de Japan (Visions of China). En su momento, primeros años ochenta, mereció un artículo en el ABC a cargo de Luis Mª Anson, el ilustre crítico musical que también lanzó a Las Vulpess. Parece ser que el video en cuestión, emitido en el mítico programa de TVE “La Edad de Oro”, era una apología del marxismo-leninismo-pensamiento Mao Zedong. El insigne liberal exigía, en consecuencia, la dimisión en cadena de todos los responsables de la emisión.

Acojonante.

03 octubre 2006

En campaña

“Alrededor de 29.000 jóvenes españoles entre 14 y 18 años admiten fumar porros todos los días y casi 6.000 consumen cocaína a diario, según ha explicado hoy la ministra de Sanidad, Elena Salgado, durante la presentación de la nueva campaña publicitaria Drogas: hay trenes que es mejor no coger, dirigida a sensibilizar a la población más joven sobre los riesgos que acarrea el consumo de estas sustancias. Salgado ha destacado el incremento "extraordinario" del número de consumidores de cocaína y cannabis en España -similar al resto de la Unión Europea-, sobre todo los más jóvenes, entre 1995 y 2003. Precisamente el cannabis es la droga ilegal más consumida en España, con un incremento del 50% en ocho años. El 10% de los chicos de 14 años y el 35,7% de los de 18 años lo ha consumido en el último mes. En cuanto a la cocaína, el consumo prácticamente se ha cuadriplicado en la última década y alcanza al 7,2% de los adolescentes.”

El País, 03/10/2006

Vamos a ver: En los últimos tiempos –desde que yo recuerde, en realidad- NUNCA ha dejado de haber campañas de propaganda contra el consumo de droga. Cada vez más sofisticadas. Y aún así, nos dice la ministra que en ocho años el consumo de porros ha subido un 50%. Entonces, me planteo algunas preguntas:

- ¿son las campañas de propaganda eficaces o contraproducentes?. ¿No sirven, más bien, para engordar los ingresos de las agencias de publicidad?. Eso si, dan trabajo a toda esa pléyade de profesionales del sector –jovenes modernos, deshinibidos, supercool- que aterrizan los fines de semana en mi barrio –montados en sus tremendos 4x4- para ponerse ciegos de alcohol y cannabis (y otras sustancias estupefacientes) y acabar meando en la puerta de mi casa. La publicidad –y su hermana gemela, la propaganda- han sido muy desacreditadas desde que yo recuerde, desde que Omo lavaba más blanco y Calmante Vitaminado nos procuraba una vida feliz sin dolor. Tras las primeras decepciones de la infancia, al comprobar el insalvable abismo entre la dura realidad y la ficción publicitaria, uno llega a una triste conclusión: Todo lo que dicen los anuncios es mentira. Ese es el oculto mensaje que prevalece en la mente del joven receptáculo de la campaña ministerial.

- También el consumo de alcohol ha crecido exponencialmente entre los críos en la última década. A pesar de que nunca como ahora ha estado restringido su acceso a los adolescentes. Cuando yo tenía siete u ocho años, me mandaba mi abuela a la bodega a comprar tinto –y me daba una copa de vino quina “La Monja” antes de cada comida. Cosas que hoy se considerarían casi perversas. Digamos que aprendí a beber pausadamente y sin sentimientos de culpa. En ocasiones me he podido emborrachar, sobre todo durante la negra temporada de mi servicio a la Patria, pero sin hacer del alcohol ese pasatiempo compulsivo que parece atraer a tantos botellonistas. Con ésto no pretendo ponerme de ejemplo: Simplemente me pregunto si las prohibiciones sirven para algo. Si no es mejor educar, convencer, explicar las razones por las que no se debe hacer determinadas cosas, poner límites, un poco de sensatez, un poco de saludable ética ciudadana que sirva de colchón entre la rígida represión de una sociedad hipócrita y el nihilismo autodestructivo de los adolescentes.

30 septiembre 2006

Pánico en el Gym


Me lo contó Alfonso, que se lo había contado un colega suyo (de profesión, no de colegueo) que también va a nuestro Gym. Hace algunas semanas, una chica sufrió allí un infarto mientras hacía spinning (que es eso de hacer como la Jane Fonda pero subido a una bicicleta y pedaleando frenéticamente al ritmo de Shakira mientras una monitora hiperactiva te grita gilipolleces como “¡¡¡Vamos a conseguirlo, chicos, somos un equipo!!!”). Falleció en el acto, la chica, allí mismo, antes de que llegara el Samur. Pobre.

Poco antes del luctuoso suceso, a mediados de agosto, este servidor de Uds. había sufrido un tremendo batacazo al intentar subir a una cinta de correr sin advertir que estaba en marcha. También es verdad que iba sin gafas y bastante atacao. Todavía tengo cicatrices. ¿Alguien se tomó la molestia de ayudarme a levantar? ¿Alguien detuvo un instante su importante ejercicio aeróbico para preguntarme si me encontraba bien? Pues no. Nadie. Ésto es Madrid, señores.

Así las cosas, esta semana he procurado no faltar a mi cita con la cultura física y, para conseguirlo, he modificado el horario. En lugar de volver al hogar desde el banco, comer, echarme un ratito de siesta y vencer arrobas de pereza para llegar al gimnasio a eso de las 8 de la tarde, he decidido pasar de la alimentación y del sueño y acudir derechito del trabajo al body-trek sin pasar por casa.

Así que llego al Gym a eso de las tres y media de la tarde, que es cuando menos gente hay, porque los que van a la hora de la comida-entre-oficinas ya se están marchando y los putones brasileiros de discoteca todavía no han llegado. Y me encuentro con que es la hora de la limpieza. Una chiquita muy joven y con muy buen tipo se dedica a pasar la fregona por todo el inmenso local. La típica niña mona con aires de “me están Uds. viendo aquí pasar el mocho, pero que sepan que muy pronto voy a ser una superestrella de la multimedia. Por lo menos”.

El miércoles ya le vi las intenciones: Mientras me esforzaba en superar mi récord de calorías quemadas en el stepper, observo por el rabillo del ojo como la muy bruja se va acercando arteramente con su fregona, inundando de agua jabonosa el suelo de linóleo, escurriéndola bien contra los enchufes de las máquinas. “Te vas a electrocutar, monina” -pienso, pero no hablo- “y de paso te vas a cargar toda la instalación eléctrica del local”. Nos cruzamos miradas desafiantes. Y en ese momento, arremete un violento fregonazo al enchufe de mi stepper. Kaputt. Pantalla en negro, perdido el programa, perdida la información de tiempo transcurrido. A empezar desde cero, en otra máquina, porque no es plan ponerse a enchufar la cosa en el medioambiente pantanoso que la Diva del Mocho ha dejado a su paso.

El jueves el odio se hace explícito. Pedaleo a buen ritmo en la bicicleta estática mientras medito sobre la inconsistencia del ser en el devenir de la existencia. A los pies de mi bici, una toallita para secarme el sudor y una botella de agua para no deshidratarme. Ella acecha con su fregona asesina. Tiene 500 metros cuadrados vacíos de gente para desfogarse, pero viene hacia mi. Vaya por dios. Cuando la grumetilla llega a mi lado, hago ademán de retirar mis trastos –por ayudarla, por si le resultan un estorbo en su menesteroso afán de baldear la cubierta del buque ballenero. Pero ella es más rápida: Agarra la botella y la pone en otro lado mientras me dedica la peor de sus sonrisas y, triunfante, exclama:”¡¡No tengas miedo, que no te la voy a quitar!!”. Me callo, pero te la guardo, japuta.

Y hoy, viernes, el drama. Desde el principio, voy evitando el encuentro: Si ella friega las cintas, me voy a la bicicleta, si viene a las bicis, me piro al body-trek. Y así logro mi objetivo: 60 minutos de ejercicio continuado y sin sobresaltos, 800 megacalorías, las cinco de la tarde: Todavía me queda tiempo para unos saludables estiramientos en la sala contigua. Contento y ajeno a la conspiración, me encamino a los vestuarios. Sin darme cuenta de que, mientras yo me estiraba, Ella ha encharcado el pasillo con su disolución acuosa de Mr.Propper. (Bueno, ahora se llama D. Limpio, pero para mi seguirá siendo Mr. Propper hasta el fin de los tiempos). Alegre y confiado, piso con garbo el sintasol. Resbalo. Parece que recupero el equilibrio. No, vuelvo a resbalar. Me caigo de culo. Trastazo.

Y sucede el milagro: antes de que me dé tiempo de esbozar un leve gesto de dolor, cuatro robustos monitores –tensos deltoides, bíceps poderosos- me ofrecen su ayuda y su consuelo. “No es nada, no es nada, estoy bien” –les tranquilizo al ver que, despues del episodio del infarto, están un poquito nerviosos ante la perspectiva que de Sanidad les cierre el local por su evidente peligrosidad. “Ha sido sólo un resbalón, por culpa del AGUA JABONOSA...” Y entonces, al tiempo, los cuatro titanes dirigen sus miradas furibundas a la ilustre fregona.

La venganza dicen que sabe mejor en frío. Pero a mi me gusta así, calentita.

29 septiembre 2006

Diccionario de Neolengua (I)

(o por qué lo llamamos amor cuando queremos decir sexo)

Excelencia en el Servicio: Ahorro de costes que da lugar a un servicio barato, de mala calidad, chapuzas.

Calidad: Reducción de costes, chapuzas.

Reunión de calidad: ¿Habeís visto... (lo de la Pantoja) (el partido de ayer) (a Piluchi y Jose Fernando pillados in fraganti junto a la fotocopiadora)?

Outsourcing: Externalización

Externalización: Subcontratación

Subcontratación: Trabajo basura, producto basura, servicio basura, chapuzas.

Desregulación del mercado (laboral, inmobiliario, eléctrico, financiero, etc...): Implantación de la Ley de la Selva en el mercado (laboral, inmobiliario, eléctrico, financiero, etc...).

Transparencia informativa: Secretos celosamente guardados en el rincón más oscuro de la cripta.

Adaptación a las nuevas normas contables: Ingeniería contable

Ingeniería contable: Contabilidad creativa

Contabilidad creativa: Falsedad en cuentas públicas, estafa.

24 septiembre 2006

Noche blanca

La Noche en Blanco: Mucho ruido y pocas nueces. Mucha gente en la calle y muy poco que ver. O mucho que ver, siempre que estés dispuesto a hacer colas interminables que ni se te ocurriría esperar a las seis de la tarde. Nuestro recorrido: Unos vinos (con microtapas) en Quevedo. Con Eduardo y Aurora. Paseo por la calle Fuencarral hasta encontrarnos con el macrobotellón. Huída por Malasaña hasta el Conde-Duque. Visita a la exposición fotoparty de Pablo Pérez Mínguez con el autor haciendo fotos al público. Petardeo. Aparece Luis, en coche, y nos metemos en el mega-atasco, hasta que vemos una plaza de aparcamiento cerca de Colón y abandonamos el vehículo. Super-mogollón de gente en Recoletos y El Prado, con hiper-colas para ver cualquier cosa. Raimundita’s Show en la Casa de América (palacio de los duques de Linares) y la Cibeles moraíta de martirio. Empieza a llover y, por hacer algo, nos metemos al Jardín Botánico. Hay un recital de poesía argentina y una exposición de arquitectura con ochocientosmil en la cola, así que hacemos pis, vemos las estufas –con hermosos cactus- y nos vamos. Acabamos en el Mojito, en Lavapiés con un pedo gracioso hasta eso de las tantas. Resacón. Acetil-salicílico.

Isabel a Alvarito, su hijo de siete años: “Cuando seas mayor te podrás casar y vivir con tu mujer”. Alvarito: “Yo no me quiero casar, ¡yo quiero ser gay y vivir con mi amigo Pepe!”. Ésto no tiene nada que ver, pero tenía que contarlo.

La última de Ánsar: "Mucha gente en el mundo islámico clama al Papa para que pida disculpas por su discurso. Yo nunca he oído a ningún musulmán pedirme a mí disculpas por haber conquistado España y por haber mantenido su presencia en España durante ocho siglos. Nunca. ¿Cuál es la razón por la que nosotros los occidentales siempre debemos pedir disculpas cuando ellos nunca deben hacerlo? Es absurdo". Que ésto lo diga un bakala de la Ejpaña profunda, pues pase. Por lo menos aprendió algo en la ESO, aunque confusamente. Pero que lo diga un expresidente del gobierno con pretensiones de lider mundial... Puede significar dos cosas: 1) Que tiene la formación intelectual de un bakala de la Ejpaña profunda. 2) Que nos toma por gilipollas.

Y para terminar, hoy domingo, ¿qué mejor que un paseo por el Rastro madrileño?. Pues allí mismo tiene una estatua lo que hoy en día llamamos un peligroso terrorista suicida.

21 septiembre 2006

La línea divisoria

La experiencia de estos cinco años confirma que la visión del mundo de Bush y el fundamentalismo religioso se necesitan. No sólo porque ciertas formas de fundamentalismo cristiano alimentan el discurso del presidente, por ejemplo, en el rechazo a ciertas dimensiones de la explicación científica del mundo, sino también porque es en el forcejeo con el fundamentalismo islamista que Bush ha construido su discurso y sus mayorías. Se equivocan, por tanto, una vez más, aquellos sectores de izquierda que, por antiamericanismo -que es el último estadio del viejo discurso anticapitalista-, en la confrontación entre Bush y sus enemigos, muestran comprensión o simpatía por grupos como, por ejemplo, Hezbolá. La línea divisoria está en otra parte. La línea divisoria que separa la sociedad cerrada de la socidedad abierta pasa entre los que creen en unas comunidades orgánicas articuladas en torno a la tríada familia-patria-Dios y los que creen que la convivencia en libertad se basa sobre la autonomía del individuo. Y en esta división, Bush y Hezbolá están del mismo lado.

Josep Ramoneda, El País, domingo 17 de septiembre 2006

20 septiembre 2006

¡¡Un poco de frivolidad, por favor!!

Siempre estoy en plan abuelo Cebolleta, hablando del siglo trece, y no me había enterado de que existían las Hermanas de la Tijera, el grupo más mariquita neopop de la galaxia, a medio camino entre las voces en falsete de los Bee Gees y la manera de bailar, de vestir y de saber estar de Fabio McNamara. I don't feel like dancing!

18 septiembre 2006

La Espada y la Cruz

Dice Benedicto XVI que el Islam es una religión violenta. Y cita al emperador bizantino Manuel II Paleólogo: "Enséñame también lo que Mahoma ha traído de nuevo, y os encontraréis solamente cosas malas e inhumanas como su orden de difundir a través de la espada la fe que predicaba". Y en otro párafo: "Dios no se complace con la sangre, no actuar siguiendo a la razón es contrario a la naturaleza de Dios. La fe es fruto del alma, no del cuerpo. Por lo tanto, quien quiera llevar a alguien hacia la fe, necesita la capacidad de hablar bien y de razonar correctamente, sin violencia ni amenazas... Para convencer un alma razonable no es necesario disponer ni del propio brazo, ni de instrumentos para herir, ni de ningún medio con el que se pueda amenazar a una persona de muerte...".

Su Santidad tiene muchísima razón: la propia reacción del mundo musulmán a sus palabras ha sido la mejor demostración de la violencia implícita en el Corán. Las ideas se deben combatir con otras ideas, no quemando iglesias.

Pero falta algo, falta otra media verdad. Falta decir que el cristianismo es también una religión violenta.

En el año 385 de nuestra era, tan sólo una quinta parte de los habitantes de algunas importantes ciudades del imperio eran cristianos. A pesar de que ya entonces era la religión oficial del estado. Pero entonces se prohibió cualquier otro culto y se persiguió a sangre y a fuego al pagano. Ni rastro de Isis, ni rastro de Afrodita, nada de druidas.

El jueves 27 de noviembre de 1095, el Papa Urbano II proclamó, al grito de “¡Dios lo quiere!”, la primera cruzada (1096-1099). En junio de 1099, los cruzados sitiaron Jerusalén, que cayó en sus manos el 15 de julio. En la conquista los cruzados realizaron una terrible matanza, que no respetó a judíos ni a musulmanes, mujeres o niños. Las cruzadas se repitieron y prolongaron mediante la violencia el dominio latino de Tierra Santa hasta finales del siglo XIII.

A principios del siglo XIII, los cátaros o albigenses se habían hecho muy populares en el Languedoc. Denunciaban la corrupción de la iglesia católica, practicaban un estilo de vida más sencillo y cercano al pueblo. Defendían la autonomía de los príncipes provenzales frente al papado y frente al rey de Francia. Entonces intervino el Papa Inocencio III. El resultado: la creación de la Inquisición y la sangrienta Cruzada contra los albigenses. No quedó ni uno.

Pero no tenemos que remontarnos hasta la Edad Media para encontrar ejemplos: Los que exterminaron a los nativos americanos en las praderas del Salvaje Oeste eran cristianos, protestantes. Los que ensalzaban al Caudillo de España por la Gracia de Dios –y le llevaban bajo palio, y declaraban que su guerra civil era una cruzada para defender la civilización cristiana- eran católicos. Los que se mataban a bombazo limpio en Belfast eran cristianos, unos católicos y otros protestantes. Los que entraron en Srebrenica y fusilaron a casi toda la población masculina –más de 5.000 musulmanes- eran cristianos, ortodoxos.

Mientras los católicos monarcas de las Españas expulsaban de su territorio a los infieles –o los convertían a golpe de hoguera, los sultanes de Costantinopla permitían casi siempre el culto cristiano en sus inmensos dominios: Así permanecieron los ortodoxos griegos, los coptos en Egipto, los maronitas en Líbano, los siriacos en Siria e Irak. En el Irán de los ayatolás existen libremente pequeñas y ancestrales comunidades de judíos, cristianos e incluso zoroastristas. ¿Cuántos judíos quedaron en Toledo, cuántos musulmanes en Granada?

En consecuencia, Ratzi, cállate. No revolvamos más la mierda.

13 septiembre 2006

Cinco años (nada menos).

El once de septiembre de 2001 yo estaba trabajando en la quinta planta del edificio del banco en Canalejas. Estábamos sólo María José y yo –los dos pringadillos de siempre. Entró uno de los chicos del Servicio de Estudios, medio de broma: “que ha chocado una avioneta contra las Torres Gemelas de Nueva York”. Intenté buscar información, primero en internet, luego en nuestro terminal de noticias de Bloomberg. Nada. Todo estaba bloqueado. María José se fue a cotillear al departamento de Prensa, allí tenían televisión. Y vió en directo el segundo avión chocando contra la segunda torre. Y otro avión había chocado contra el Pentágono, y había más aviones volando que amenazaban con lo peor. Como todo el mundo estaba pendiente de estos sucesos, cerramos el puesto muy pronto y volví a casa a tiempo de ver como se derrumbaban las torres. Parecía el fin del mundo. The end of the world as we know it.


Y no. Pero algunas cosas han cambiado. Los estados han reforzado la discrecionalidad de su poder amparados en el concepto “seguridad”. Y los ciudadanos nos sentimos cada día más inseguros. Los medios de comunicación nos asustan con terribles amenazas: Terroristas con armas de destrucción masiva, ántrax, gripe aviar. Acojona, ¿eh?. Y al mismo tiempo el capital fluye libremente. Business as usual. Transacciones transnacionales sin límites. Las personas no. Tomar un avión, cruzar una frontera, entrar a un edificio: todo se vuelve complicado, tienes que dejar en la puerta tus objetos metálicos o electrónicos, el cinturón, las llaves, quitarte los zapatos. Pasar por el aro, las Horcas Caudinas. Y las mentiras: Hemos escuchado tantas mentiras, tanta inflada información a medias, que nunca más podremos creer.


Así que el pasado fin de semana nos fuimos a Londres. Por si se acababa pronto el mundo y me quedaba sin ver la Tate Modern.

06 septiembre 2006

04 septiembre 2006

De Cine: Dos cuentos


Desayuno en Plutón. Dirigida por Neil Jordan (Mona Lisa, Juego de lágrimas, Entrevista con un vampiro), es la vieja historia del patito feo, un cisne travestón que tiene que crecer sin mamá cisne en una sociedad de feos patos católicos y nacionalistas. Como diría Alfonso, “es un canto a la libertad” y al desarrollo personal por encima de las imposiciones morales –a veces absurdas, a veces hipócritas y crueles. Marginación. Transexualidad. Machismo. Terrorismo. Conflicto entre ética individual frente a patriotismo, ideología o pública moralidad. No es la primera vez que se tocan todos estos temas en una película. Me viene a la cabeza la mencionada (y espléndida) “Juego de lágrimas”, o la horrorosa “La muerte de Mikel” (¿quién podía creer que un chulazo como Imanol Arias se enamorase de aquel espanto de travestón?). Pero creo que nunca se habían tratado con esta mezcla de ácido humor y actitud positiva. A destacar las soberbias actuaciones y el homenaje a una vieja serie de la BBC que resultará familiar a los fans del Queer as Folk británico (Exterminate!, exterminate!). Muy recomendable y más aún ahora que Plutón ha pasado a la clandestinidad.


La chica del agua. El último super éxito de taquilla del californiano de origen indio M. Night Shyamalan, el director de “El sexto sentido”. Te metes en el cine pensando que te vas a cagar de miedo y luego resulta que hasta te ríes. Es una curiosa fábula con ninfas marinas, bestias malvadas y el encargado de mantenimiento (en España sería el portero) de un bloque de apartamentos. Y va de autosuperación, ayuda mutua, cooperativismo, con un toque místico New Age que apesta ligeramente. Lo que no quita para poder recomendar esta peli por divertida y original. A destacar los personajes del crítico de cine (Shyamalan les debe odiar) y del niño lector de cajas de cereales.

31 agosto 2006

Hace hoy 75 años nació mi madre.

El 31 de Agosto de 1931. Festividad de San Ramón Nonato. Por eso y por que estaba de moda la canción “Ramona”, estuvo a punto de llamarse de esa manera. Finalmente, se impuso la cordura y se llamó Carmen, a secas. Nació en el garaje que tenía mi abuelo Rafael en la colonia Iturbe, en donde ahora se levanta el pirulí de la M30. Quizá por eso siempre le gustaron las cosas del motor y la velocidad. Cuando era muy niña le aclaraban el pelo con Camomila Intea y le ponían tirabuzones, parecía Shirley Temple. Luego estalló la guerra y pasaban hambre. Un día se quedó mirando a unos milicianos que comían plátanos en la avenida, debajo de su balcón. Les miraba con tal cara de pena que los rudos revolucionarios le regalaron fruta. Llegó la paz y comenzó a estudiar en un colegio de monjas francesas, en la calle Alcántara. Odiaba a las monjas (Madame San Ramón era su ogro) y por extensión odiaba todo lo francés. Aunque luego sería fan de Aznavour y de Sacha Distel. Prefería patinar o montar en bicicleta. Y escuchar todas las canciones de la radio, incluídas las de los anuncios. Jorge Negrete, Glenn Miller y las Andrew Sisters. En el 47 veraneaba en la costa de Málaga con su amiga Mari Carmen. Una tarde volvían de la playa en bicicleta, en bañador de cuello vuelto. Les detuvo la Guardia Civil y les llevaron al cuartelillo por inmoralidad manifiesta. Otra vez decidió ponerse pantalones, un modelito que había copiado del Vogue. Tuvo que acompañarla mi abuelo porque la chusma le insultaba y le tiraba piedras. Luego conoció a mi padre, tan elegante, tan moderno, tan intelectual, en unos bailes dominicales en el campo de rugby de la Ciudad Universitaria. Comenzó un romance peliculero en el Madrid mítico de los cincuenta: Pasapoga, Negresco, Alazán, lugares en donde podías compartir un very dry martini con Ava Gardner o Nicholas Ray. Muy bonito, pero el tiempo pasaba y mi padre no mencionaba la palabra matrimonio. Hasta que mis tíos maternos le cogieron por banda y le acorralaron: O se casaba como dios manda o le rompían las piernas. Y así, una vez más, triunfó el amor. De luna de miel se fueron a Mallorca. En avión. Allí se enteraron de que en el mundo triunfaba un nuevo ritmo que hacía furor: El Rock’n’Roll. Y alli se dio cuenta mi madre de que mi padre pasaba de ella. Ampliamente. Lo que no le impidió dejarla rápidamente embarazada. De mí. Yo nací en el verano de 1958. Y poco después, mi madre comenzó a sufrir una extraña enfermedad: Acromegalia, causada por un tumor en la hipófisis. Le cambiaron las facciones, le crecieron las manos, los pies y la nariz, se miraba al espejo y se horrorizaba. Acudió a la consulta del Doctor Marañón, que le prescribío un tratamiento revolucionario para la época: radioterapia con bomba de cobalto. Fue un éxito y el tumor deapareció –o quedó adormecido. Pasaron los años, nació mi hermana, mi madre se resignó a cumplir –ejemplarmente- su sagrada misión de esposa fiel y madre abnegada. Con momentos de rebeldía. Minifalda Mary Quant, Op-Art, maxifalda, abalorios hippies... El mundo estaba cambiando. Ella seguía en su limbo, a medio camino entre una religiosidad puramente supersticiosa y las enseñanzas de Simone de Beauvoir. Cumpliendo todas las tradiciones –esto hará las delicias de los psicólogos del Opus-, existía una relación especial entre la madre amorosa e hiperprotectora y el hijo sensiblemente mariquita. Ella sabía, intuía, y no obstante deseaba ser la madrina en mi boda. Por llevar mantilla y peineta. En otro orden de cosas, se sentía sóla, infravalorada, aburrida. Con los años aumentaron sus manías. En los ochenta nos pidió que le regaláramos un contador Geiger para hacer la compra: Había estallado Chernobyl. En enero de 1991, el jefe del servicio médico de mi empresa (que era también el especialista que trataba a mi madre) pasó por mi oficina y me pidió hablar en su despacho: Había un cáncer, con metástasis, sin tratamiento excepto cuidados paliativos. Le dio seis meses de vida. Duró año y medio, era tan fuerte. Me porté como un auténtico cobarde, huía de su presencia porque temía derrumbarme ante ella. Encerrado en mi habitación, oía de noche los quejidos, el sufrimiento silencioso, la respiración agitada. Falleció y fue un descanso, pero al enterrarla en la Almudena, al oir las primeras paladas de tierra sobre el féretro, lloré como nunca había llorado. Cry me a river. Porque me di cuenta de que nunca, nadie, me querría como ella me había querido. Puro egoismo.

26 agosto 2006

Gato blanco, gato negro...

«Bisogna che tutto cambi perché tutto resti com'è»
Giuseppe Tomasi di Lampedusa (1896 - 1957)


Leyendo las últimas entradas de este blog, cualquiera tendría la impresión de que se encuentra ante el diario más o menos íntimo de un individuo radicalmente izquierdoso, lo que José María Aznar define como “un progre trasnochado”.


Aunque veo bien el progreso y lo de trasnochar siempre me ha gustado, ninguna etiqueta me define peor. Como dije hace ya dos años (jesús, como pasa el tiempo!), me veo más bien como un conservador de izquierdas. Odio los cambios innecesarios, esas gratuitas innovaciones que añaden incertidumbre a nuestras vidas: Sigo sin verle grandes ventajas al CD sobre el tradicional disco de vinilo, que sonaba mejor, se almacenaba con facilidad en la estantería y producía auténticas obras de arte en el diseño de portadas. Por poner un ejemplo.


Porque, remedando inversamente al Gatopardo, opino que todo debe conservarse para que todo cambie de verdad.


Y me viene esto a la cabeza a cuento de algunas polémicas absurdas que oigo y leo en los últimos meses desde las cabeceras de telediarios y papeles diversos. Que si quitamos o dejamos de quitar una estatua. Que si deberíamos añadir o no un tercer color a la bandera.


Tonterías. Mientras nos perdemos en esos detalles irrelevantes, nos dejamos hipnotizar por un sistema capitalista cada vez más agresivo, que mantiene en la miseria a tres cuartas partes de la población mundial para que unos pocos privilegiados tengan piscina privada en su chalet de la costa. Machacamos a determinados países del tercer mundo para abusar de sus recursos energéticos y materias primas y luego nos quejamos y ponemos el grito en el cielo cuando sus depauperados habitantes vienen buscando un jornal de hambre en la construcción de la M30 o en la recogida de fresas en Huelva.


Es todo eso lo que tiene que cambiar.

24 agosto 2006

Daños colaterales


Lo que sale en la foto es Beirut. Antes y después. Lo que son daños colaterales.

09 agosto 2006

Agudeza visual



Indique en menos de 30 segundos qué importante grupo financiero español perdona las deudas al partido del gobierno, al tiempo que decide quien puede decir según que cosas o financia con su publicidad las demenciadas opiniones de la ultraderecha conspiranoica.



Exacto, amiguitos. Va a ser que tenían razón Argo y Vulcano Lover en sus comentarios del post anterior: Somos marionetas.

04 agosto 2006

Guantanamera

Guajira, Guantanamera. Paseo esta tarde por la plaza de Oriente y escucho una canción. Quiero hablar de Cuba, ese trozo de España, esa provincia que España perdió hace poco más de 100 años tras haber impuesto a sangre y fuego un curioso concepto de la unidad de la Patria. Esa isla deliciosa que se convirtió desde entonces en prostíbulo de los Estados Unidos. Hasta 1959, cuando la Revolución de Fidel Castro. Caudillo a la fuerza y por la gracia de la Unión Soviética, liberador del dominio gringo, reconocido machista y homófobo de pro, enemigo del capitalismo internacional, amigo de Fraga Iribarne y otros jerarcas del franquismo, líder iluminado que todavía, medio moribundo y con la nepótica ayuda de su hermano, rige el destino de Cuba y su Revolución como si fuera un experimento en su finca privada. Ojalá tenga Cuba su Adolfo Suárez, alguien inteligente que desde dentro del régimen sepa encauzar la transición a un sistema democrático sin violencia, sin entregar la isla a los fanáticos de Miami, sin renunciar a la independencia del poderoso vecino del norte. Y eso, Guantanamera. Guajira, Guantanamera.

27 julio 2006

A propósito del Líbano

El objetivo principal de todo grupo terrorista es llamar la atención de la sociedad a la que ataca para provocar una sobreactuación, una réplica tan violenta que justifique al propio grupo terrorista y le dé la razón en su búsqueda de un hipotético “conflicto” entre un “ellos” y un “nosotros”.


ETA aparece en el País Vasco a finales de los años sesenta, precísamente cuando el régimen de Franco se dulcifica en parte, cuando los vascos disfrutaban de un nivel de vida muy superior al del resto de los españoles y cuando se les comenzaban a tolerar unas libertades (apertura de ikastolas, contestación política en seminarios y universidades) impensables en otras regiones del Estado. El pueblo vasco estaba oprimido, es cierto, pero bastante menos que el andaluz, el extremeño o el canario –y no digamos el madrileño, en una época en la que se retransmitían las campanadas de Fin de Año desde la sede central de la Dirección General de Seguridad.



En esas condiciones, ETA comete sus primeros atentados y el régimen sobreactúa: Juicios militares y últimos fusilamientos del franquismo contribuyeron a recuperar un “conflicto vasco” que estaba casi olvidado. También los gobiernos de la transición –y no sólo los de Felipe González con el GAL, también los de la UCD con grupos de mercenarios como ATE- colaboraron al enquistamiento del problema.



Pero en ningún caso, ni los gobiernos del tardofranquismo, ni los del centro-derecha, ni los primeros de la socialdemocracia se atrevieron nunca a utilizar al ejército al estilo de los británicos en el Ulster. Eso hubiera sido el peor de los errores y ahora nos podríamos encontrar con una situación “a la Belfast”, con barrios maketos y abertzales separados por alambradas y tanquetas en las esquinas. A eso nunca se ha llegado en el País Vasco.



Toda esta parrafada viene a cuento de lo que está pasando en Líbano y en la Palestina ocupada. El terrorismo no se combate con tanques, ni bombardeando ciudades, carreteras o aeropuertos. Al contrario, estos actos potencian la simpatía de la población bombardeada con el grupo atacado. Hasta los peores halcones del gobierno de Israel lo saben. Entonces... ¿No será que lo hacen adrede, terrorismo de Estado para provocar una sobreactuación del terrorismo gemelo de Hamás y Hezbollah, y justificar una vez más y durante unos años más la ocupación –condenada por la ONU- de Gaza y Cisjordania? ¿No será una forma de seguir haciendo imposible la existencia de un estado palestino, la consolidación de Líbano como un estado democrático e independiente de sus vecinos?



Y ahora siempre puede venir alguien, leer esta entrada y decir que Alfredo es un antisemita. No. No tengo nada contra los judíos ni en cuanto a raza (?) ni en cuanto a religión. Considero tremendo, inhumano e injusto el trato que recibieron históricamente en Europa. No sólo en la Alemania nazi, también en la España de los Reyes Católicos, en la Italia medieval o en la Rusia de los “pogroms”. Me siguen gustando las películas de Woody Allen -incluso en las que sale él como protagonista-. Y hasta me parece correcto que dispongan de un estado propio en la tierra sagrada de sus antepasados. Pero lo que hace desde 1967 (y desde antes, en realidad) el estado de Israel es simple y puro imperialismo fascista. Encerrar a los palestinos en bantustanes, rodeados por muros y alambradas, se parece demasiado a la Sudáfrica del apartheid o incluso al gueto de Varsovia.



Y quiero aclarar que puestos a ser semitas, los semitas de verdad son los árabes del Líbano y de Palestina, y no tanto los ciudadanos del estado de Israel, emigrados en su mayor parte desde Europa o las Américas despues de siglos de haberse mezclado con otras razas.

19 julio 2006

Divagaciones de gimnasio

Pues hay gente que está mucho peor que yo. Mira ese: Si es de las históricas del “Rick’s”. Debe tener como mi edad y está fatal, todo arrugas. Demasiados veranos al sol de Ibiza. ¿Y ese grupito? Qué panda de frikis, sólo les falta ponerse una cinta en la frente, sujetando la melenita. El que está cañón es el de la bicicleta estática. Claro, seguro que no entiende. Y por eso me gusta. Llevo quemadas 450 calorías, veinte minutos más corriendo en la cinta y ya he compensado las cañas del domingo. Mañana vuelvo, y el viernes y toda la semana que viene. Dentro de un año me compro la camiseta remera y las mallas de ciclista. ¡Qué hambre, pordiós!

17 julio 2006

Actualiza, que algo queda.

Lo del Líbano. Imaginemos que en España, durante los años de la transición a la democracia (últimos setentas, primeros ochentas), ETA secuestra a un guardia civil. ETA tenía su “santuario”, su base de operaciones, en algunas ciudades del sur de Francia, amparada por la pasividad del gobierno francés de Giscard d’Estaing. Adolfo Suárez, mostrando firmeza frente al terrorismo, decide tomar represalias y bombardea San Juan de Luz y Biarritz. Entonces, ETA lanza misiles Katiusha contra Lloret de Mar. La aviación española responde bombardeando el aeropuerto Charles de Gaulle y los puentes del Sena. El presidente Reagan afirma: “España tiene derecho a defenderse”.



Queer as Folk en español, en Cuatro, los martes a las 23:45h. Pues que pena de doblaje. Voces neutras, tan neutras que parece que estés viendo un documental de la 2. “En las profundidades abismales de los clubs de ambiente, científicos de la universidad de Palo Alto investigan los intrincados ritos del apareamiento homosexual”. Pero bueno, por fin podrá ver la serie mucha gente (¿?) que antes no sabía una palabra del temita.



Vuelta al trabajo. Estamos en cuadro. Y dicen que mucha gente se ha ido de Madrid, pero yo no lo veo por ninguna parte. Colas hasta la puerta de 8:30 a 14:00 h y atascos fabulosos en la M30, al ir y al volver. Viene a vernos el director de Zona: “¿Qué tal esas vacaciones, has descansado?”. Pues mire, NO. Y además, a Ud. qué le importa, si no sabe ni como me llamo ni le interesa mi posible respuesta. Odio los comportamientos de Manual del Directivo.



El papa Mazinguer en Valencia. Frente al “Juan Pablo segundo / te quiere todo el mundo”, propongo “Benito dieciseís / lo veis y lo quereis”. Que pereza de hombre (y cada día se parece más al senador Palpatine).


Seguiremos informando.

12 julio 2006

De vuelta

Mientras me recupero de la depresión postvacacional, pongo aquí enlace a las fotos de París.

25 junio 2006

París



Me voy unos día a París. Parid, bella Flor de Lis, que en ocasión tan extraña / si parís, parís a España / si no parís, a París. Si vas a París, papá, no comas foie-gras de pato / ni vayas al cabaret si quieres pasar el rato... Paris La Nuit. A las dos de la nui / de la nui de Paguí / me encontgaba bogacho pegdí / en la Gendarmerie / la guerre se finí / l’ameguicain pagtí / y se queda la pobgue madmoasel / con le petit anfant. La nuit americaine. Truffaut. Jules et Jim. Los cuatrocientos golpes. El Marqués de Sade. La Revolución. Robespierre. La guillotina. Luis XVI y Maria Antonieta: "Si no tienen pan, que coman croissants". Petit dejeuner con café au lait. La nouvelle couisine (menú largo y estrecho). Escargots. La Veuve Clicot. Le chaud lapín. Josefina Baker. Coco Chanel, Christian Dior, Balenciaga. Luis Mariano. Picasso, Juan Gris, María Blanchard. La boheme. L’Opera. Lady Di y Dodi al Fayed. Zinedine Zidane. Argelia, los "pies negros", Charles de Gaulle, Mayo del 68. Debajo de los adoquines está la playa. La línea rosa, el péndulo de Foucault, el fantasma del Louvre, Fantomas, el inspector Clouseau. Que me voy unos días a París.

18 junio 2006

La Doctrina Rouco

Rouco vincula la "España unida" a la vuelta a "las raíces cristianas"
EL PAÍS - España - 17-06-2006
"El destino de una España unida, humana, espiritual y socialmente, depende, en una decisiva medida, de saber volver a sus raíces cristianas", aseguró ayer Antonio María Rouco Varela, cardenal arzobispo de Madrid, al ser investido doctor honoris causa por la Universidad San Pablo CEU. Rouco criticó "la dictadura del relativismo ético", defendió el "derecho de los padres de los alumnos" a que sus hijos reciban enseñanza de la religión católica, y criticó, a cambio, la enseñanza obligatoria del "relativismo ético". Acompañaron a Rouco Varela en su investidura como doctor el nuncio del Vaticano, Manuel Monteiro; el vicepresidente de la Conferencia Episcopal, Antonio Cañizares; el ex presidente del Gobierno José María Aznar; el líder del PP, Mariano Rajoy, y el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, entre otros. La ceremonia estuvo presidida por el gran canciller del CEU, Alfonso Coronel de Palma, que es también presidente de la Cadena Cope. Coronel de Palma afirmó que "una España que reniega de sus raíces está enterrando lo mejor de sí misma y se está enterrando a sí misma".
Los comentarios sobre España del cardenal arzobispo de Madrid tomaron la forma de reflexiones teóricas ligadas al título de su conferencia: La cuestión ética ante el futuro del Estado democrático de derecho. Tal "cuestión ética" surge porque la división de poderes de la Ilustración va quedando ahora, a su juicio, "relegada progresivamente a un plano sin relevancia positivo-jurídica, cuando no negada escéptica y/o irónicamente".
Rouco mantuvo que el efecto más conocido de ese "desprecio" hacia la división de poderes llegó con "las tragedias históricas del constitucionalismo del siglo XX, del que es ejemplo excepcional la República de Weimar" en Alemania tras la I Guerra Mundial. El problema, según él, de "la conclusión práctica de que no hay seguridades jurídico-formales suficientes que puedan impedir, por sí mismas, las transgresiones" se vio después en "la II Guerra Mundial y su relativo fracaso histórico en la derrota total de los totalitarismos políticos".
Del abandono práctico de la separación de poderes, Rouco pasó a la "nueva y agudizada aparición de factores intelectual y políticamente disolventes". Según él, el problema para las sociedades que -como la española, hoy- apuestan por "el laicismo ideológico" es que optan "por el método sociológico de la dictadura del relativismo". A su juicio, "el riesgo máximo de un ordenamiento libre y democrático de la comunidad política llega cuando esa teoría del relativismo ético se constituye en doctrina justificadora de la actuación del Estado, dispuesto a convertirse en la última instancia de los principios normativos de la ética pública, cuando no de la privada".
Lo peor, para Rouco, es que ese "relativismo ético" se "enseñe obligatoriamente a través del sistema educativo". Ésta fue su elíptica crítica a la nueva asignatura de Educación para la Ciudadanía de la Ley de Educación.
Rouco fue más allá, pero también como insinuación. Afirmó que ese relativismo ético que ahora operaría en España tiene "dramáticas" experiencias históricas. "Si el hombre por sí solo, sin Dios, puede decidir lo que es bueno y lo que es malo, también puede disponer que un determinado grupo de seres humanos sea aniquilado". Tal cosa ocurrió, dijo, "en el Tercer Reich por personas que, habiendo llegado al poder por medios democráticos, se sirvieron de él para poner en práctica los perversos programas de la ideología nacional socialista". Por ello, concluyó que la solución para "el destino de una España unida depende de saber volver a sus raíces cristianas".
Vale, muy bien y muy bonito. Para evitar a los nazis, lo mejor es ceñirse en lo ético a lo determinado por Dios en su inconmensurable sabiduría. Pero los intérpretes de la Ley Divina en este Valle de Lágrimas son sus ministros, los miembros del Clero en sus respectivas jerarquías. Vaya, a ver si nos aclaramos: Quien debe decidir en España lo que es bueno y lo que es malo –y aprobar legislación en consecuencia- no son los representantes democráticamente elegidos por la sociedad española (esos relativistas-nacional-socialistas), sino el Vaticano y la Conferencia Episcopal, modelos de ética a lo largo de su prolongada historia.

El siguiente paso: El restablecimiento del Santo Oficio y la celebración de autos de Fé en la Plaza Mayor con pública quema de herejes, prostitutas, maricones y comunistas.

06 junio 2006

6 6 6 - La Bestia y el Número



"Hizo que todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, recibieran una marca en la mano derecha o en la frente, de forma que ninguno pudiera comprar o vender si no había sido marcado con el nombre de la bestia o con la cifra de su nombre. Aquí la sabiduría. El que tenga inteligencia, que calcule la cifra de la bestia, una cifra de hombre. Su cifra es 666." (Apocalipsis, 13, 16-18)

Durante los últimos cincuenta años, Hollywood y sus satélites han llenado nuestra imaginación con una iconografía de niños maléficos y anticristos señalados con un simpático tatuaje: tres seises pequeñitos grabados a fuego del Infierno en alguna parte del cuero cabelludo. Cuando leemos el texto de arriba, pensamos en 666 y en fechas como la de hoy (seis de junio de 2006) miles de agoreros sensacionalistos se llevan las manos a la cabeza mientras anuncian la llegada de Armagedón.

Pero todo esto tiene truco. Para empezar, tengamos en cuenta que Juan de Patmos, el autor del Apocalipsis, era un judío helenizado que escribía en griego. En griego clásico no se utilizaban los números que llamamos arábigos –proceden en realidad de Persia y no se empezaron a utilizar en Europa hasta la Edad Media-, sino un sistema de numeración basado en el alfabeto: a cada número, del 1 al 9, le correspondía una letra, y lo mismo sucedía a las decenas del 10 al 90 y a las centenas del 100 al 900. Si consideramos la cifra de la bestia como un "seiscientos sesenta y seis", el autor del Apocalipsis habría escrito "Ji Xi Sigma Tau". Pero, de hecho, en las versiones en griego de la Biblia se lee: "Sigma Tau – Sigma Tau – Sigma Tau", o sea, "seis – seis – seis". Sigma Tau es la representación comunmente utilizada para la antigua letra griega Digamma, cuyo valor numérico era el seis y cuyo valor fonético es el de nuestra uve doble. Así que 666 es, señores míos, www, la world wide web.

Por otra parte, la primera traducción lógica de la época habría sido del griego al latín, la otra "lingua franca" del Imperio, junto con el griego. ¿Y cómo se escribe 666 en latín? Pues si consideramos la cifra completa, DCLXVI. Ésto es una especie de cuenta atrás en el sistema de numeración romano, pues cada letra representa el nivel inmediatamente inferior (500-100-50-10-5-1). Si, por el contrario, tomamos la cifra como una serie de tres dígitos separados, nos encontramos con un VI-VI-VI.

Todo lo anterior nos podría hacer pensar que, efectivamente, el texto apocalíptico puede contener una profecía sobre el día de hoy. Pues tampoco cuadra. Resulta que en el mundo mediterráneo de los primeros siglos de nuestra era imperaba el calendario juliano, que como su propio nombre indica, fue impuesto por Julio César, quien en un alarde de humildad sin parangón cedió su nombre al antiguo quinto mes (quintilis). Luego el sexto mes del año en la época en la que Juan escribía el Apocalipsis es, en realidad, Agosto. De Octavio Augusto, sobrino de César que, no menos humilde que su tío, decidió llamar así al sexto mes (sextilis).

A ver ahora que nos preparan los brujos mediáticos para el seis de agosto.

27 mayo 2006

Davinchi mola.


Superplanazo del viernes por la noche: Hora y media de machaque en el gim, cena ligera en el kebap turco de enfrente y sesión de cine: El dichoso código davinchi.

Pues no está TAAAN mal. Como película de acción e intriga se deja ver, si bien no hay helicópteros (un fallo a corregir en las posibles secuelas). Y quedan elegantemente resumidas ciertas escenas del libro que causarían carcajadas incontenibles en la Piel de Toro: Silas, el asesino albino, escapa de una lóbrega prisión en Andorra, toma un tren en marcha y aparece en Oviedo, donde es recogido por un humilde curita del Opus (ja) que después se hace obispo y se apellida Aringarosa (?).

A favor: Ian McKellan es un malo simpático. La película (y antes el libro) destapa y populariza una parte interesante de la historia oculta del cristianismo. Constantino y el concilio de Nicea, la persecución de cualquier heterodoxia frente al dogma católico-imperial, la tradición subterránea que a lo largo de dos milenios ha preservado el recuerdo de cultos ancestrales, disfrazados a veces de otras cosas, enmascarados, encastrados en ritos, tradiciones populares, simbología, iconografía. Y los cuadros de Leonardo son tan enigmáticos...

Otra cosa son las absurdas explicaciones que se ofrecen y el batiburrillo místico new age que impregna la película (y el libro) en plan "pero qué malísimos que son los papistas del Vaticano, hay que ver como cubren de basura la figura de Cristo, no como nosotros los luteranos, hermano, ¡Jesús Salva, Aleluya!".

Lo peor: Tom Hanks está sosito, como siempre. Audrey Tatou es una sombra de Amelié. Jean Reno encarna una vez más al evidente estereotipo de francés que tienen los americanos. Y lo del Opus. Eso clama al Cielo. Porque el tema del Opus está tratado en la película (y en el libro) con mucha suavidad, centrándose en temas folklóricos (a quién le importa si se ponen cilicios o no, a ver si los pobres numerarios no van a poder ser libres de practicar en la intimidad sus morbos sadomaso), cuando lo que habría que criticar es el poder que atesora, cómo maneja a su antojo gobiernos y multinacionales. Eso da para muchos libros y muchas películas.

24 mayo 2006

Silencio

En el principio era el Verbo. Y habitó entre nosotros, y el Mensaje era el Medio. El Ángel (mensajero) del Señor desenvainó su espada flamígera y habló en rueda de prensa: "Creced y Multiplicaos". El mensaje se hizo ubícuo porque los medios llegaban a todas partes, todo el tiempo. Muchos mensajes, simples o complejos. Adelante, Queremos Ser Tu Banco, El Algodón No Engaña, ¿Te Gusta Conducir?, La Vida Es Móvil, Open Your Mind, Just Do It. Muchos mensajes simultáneos, diciendo cosas diferentes, contradictorias. Muchos mensajes que se superponían y contrarrestaban, se anulaban en una confusa cacofonía de signos, músicas y voces indescifrables. La Bestia tenía innumerables cabezas y hablaba todos los lenguajes y cantaba todas las canciones. Los Ancianos promulgaron nuevas normas de imposible cumplimiento. Los Jueces dictaron sentencias incomprensibles. Fue el Caos.

A veces uno desea una vida más simple. Silencio.

18 mayo 2006

Una historia de posguerra


Era un grupo alegre, el de los siete hermanos Povedilla y sus amigos de verano en la colonia de chalets de Las Navas del Duque. Chicos y chicas en la flor de la vida, deseando vivir y olvidar las limitaciones impuestas por la Historia en una posguerra miserable de restricciones eléctricas, lentejas con gorgojos y penicilina de estraperlo.

Hacían excursiones, montaban en bicicleta, organizaban guateques con cup de frutas, bailaban y reían y cantaban Siboney, y Rascayú, y yo tengo una casita pequeñita en Canadá.

El centro de la fiesta solía ser Titín Cortés. Era Titín un guapo mozo, cabo de gastadores en su mili interminable por ser el más alto y el más fuerte de su compañía. Educado, divertido, siempre elegante y más bonito que un San Luis. Además, ¡era tan gracioso cuando se hacía el mariquita delante de las chicas!...

En una ocasión fueron todos a nadar al río y Ramón, el más joven de los hermanos Povedilla, se vió arrastrado por la corriente, perdió pié y desapareció en un remolino. Titín no se lo pensó: Se arrojó corriendo al agua y con su poderosa brazada alcanzó rápidamente a Ramón. Le salvó la vida. Y siguió bromeando. Era un ganso.

Otro día, los Povedilla le jugaron una buena: Pagaron al pregonero del pueblo para que anunciara a toda la vecindad que "el cerdo de Don Agustín Cortés" se había escapado y se recompensaría su devolución, dando señas precisas de la fisonomía de Titín.

Pasó el verano y Titín volvió a su mili y los Povedilla a sus ocupaciones habituales. Una mañana, Don Roberto Povedilla volvió a casa con el ABC debajo del brazo. Noticia bomba: Se habían realizado numerosas detenciones en el transcurso de una redada. Una orgía de homosexuales en la residencia del embajador del Brasil. Entre los detenidos, un militar que sería enjuiciado en consejo de guerra: Agustín Cortés.

Pasó años en prisiones militares, víctima de todas las humillaciones. Y cuando salió, sus amigos los Povedilla no se permitieron la debilidad de saludarle en público. Pues tenía su estigma de maricón un efecto contagioso y podía pensar la gente que el virus les había afectado también a ellos.

Pasaron los años y Ramón Povedilla, el chico que había estado a punto de ahogarse en el río, tenía más de treinta y cinco años y seguía soltero y la gente podía hablar, así que se casó con una de las chicas de la pandilla de Las Navas. Rubia teñida, varios años mayor que él. No tuvieron hijos, no hacían apenas vida en común, pero "se llevaban muy bien". Después del trabajo, Ramón desaparecía cada tarde "para tomar una copa con sus amigos" y sobre las once de la noche llegaba a su casa a cenar.

A mediados de los años noventa, hojeando las esquelas de ABC, me enteré de que Titín había fallecido. Sus desconsolados hermanos, sobrinos y demás familia rogaban una oración por su alma. Una pena que Ramón no se pudiera ya enterar: Afectado por una avanzada demencia senil, vegetaba en la residencia en donde su esposa le había internado.

14 mayo 2006

Méksiko lindo y kerido (y II)



Miércoles 03/05/06. Desayunamos a la continental en el hotel y vamos en taxi al Museo de las Momias. Si. Algo así de truculento y morboso parece impropio de nuestro gusto exquisito (ejem), pero es que Alfonso lo había visto en un documental de National Geographic y tenía ganas. Pues eso: Truculento y morboso, sin ahorrar un ápice de truculencia y morbo. Aquí les privan "los muertesitos". Y eso me hace pensar que en Europa tenemos un fuerte tabú en torno a la muerte. Está feo mencionarla siquiera, no digo ya visualizarla de esta manera. ¡Yuyu!. Después paseamos hasta el centro sorteando los mil túneles que socavan la ciudad para canalizar el tráfico rodado. Re-desayunamos a la mejicana en la terraza de un bar, en una agradable plaza peatonal. Cambiamos pesos en uno de los innumerables bancos españoles (oh, la globalización) y visitamos la casa-museo de Diego Rivera. Taxi a la estación de autobuses para iniciar excursión a San Miguel de Allende. Alfonso se da cuenta de que ha perdido la cámara de vídeo. Vuelta al hotel: Allí no está. Vuelta al centro de Guanajuato. Finalmente aparece en el bar del re-desayuno (un aplauso para los guanajuatenses honrados). Embarcamos en un autobús para San Miguel, localidad situada a unos 100 kms. de Guanajuato, famosa por sus encierros y por el turismo sofisticado jipi-pijo que acude regularmente a sus hoteles, restaurantes y galerías de arte. Muy bonito, tranquilo y relajante. Paseamos, compramos regalos y hacemos merienda-cena en una terraza de la plaza mayor, mientras un grupo folklórico precolombino baila una penosa danza de la lluvia. ¡Si Moctezuma levantara la cabeza!

Jueves 04/05/06. Muy temprano, a Pátzcuaro vía Morelia. No hemos desayunado, pero al subir al bus te dan una bolsita de catering con un refresco, polvorones (!) y un cuernito (croasán) de jamón y queso con jalapeños, marca Lonchibón (grupo Bimbo). Luego te ponen alguna horrorosa película sub-hollywood sobre adolescentes en crisis y tal, rollo tardes de antena 3 "basado en un hecho real". Llegamos a Pátzcuaro a la hora de comer. Nuestro hotel, Mansión Iturbe, es precioso y ocupa un lugar privilegiado en la plaza mayor. Dejamos los trastos en la habitación y nos vamos a la cosa del papeo. Mientras comemos (varias cervezas Corona) Alfonso se pone pálido, se marea, le da un surmenage. Volvemos al hotel. Después de una reparadora siesta parece haber mejorado y salimos a explorar la ciudad. Que es, en realidad, un pueblo grande con un centro histórico perfectamente conservado, todo pintado en blanco y granate. Mucho menos sofisticado que San Miguel de Allende pero no menos atractivo por su arquitectura colonial, su artesanía (es el paraíso del mantel de colorines) o la proximidad del cercano lago Pátzcuaro. Por otra parte nos enteramos de que también hubo algún español bueno durante la Colonia, aunque don Diego Rivera no lo pintase.

Viernes 05/05/06. Es fiesta nacional, aniversario de la batalla de Puebla, en la que los mejicanos vencieron al ejército francés deteniendo (de momento) la intervención militar que daría lugar al Imperio de Maximiliano. Es por esta conmemoración que desde primera hora de la mañana se escuchan en la plaza tambores y niños cantando. El desayuno está incluído en el precio de la habitación, así que bajamos al restaurante para lo que suponemos será una frugal colación. Bueno: Ensalada de frutas, café sin límite, huevos fritos, revueltos o en omelet (aquí una tortilla es otra cosa) y un surtidito de bollos y dulces, entre los que encontramos unas pastas iguales que las del pueblo de Alfonso y otras que son como flores de Calatrava. Deducimos que el cocinero es de Quintanar de la Orden. Tras el ágape, dejamos las maletas preparadas, pagamos el hotel y tomamos un taxi hasta el embarcadero para una excursión por el lago, con visita a dos de sus islas. Muy agradable, aunque las islas decepcionan un poco: de lejos parecen algo y, al llegar, te das cuenta del cutrerío circundante. La isla principal, Janitzio, está sobreexplotada por el turismo y es toda ella un mercadillo de souvenirs horteras. Recomendable para los amantes del kitsch. Volvemos, recogemos las maletas y a la estación de autobuses para ir a Morelia. Sobre las cuatro de la tarde llegamos a esta ciudad, capital del estado de Michoacán, antes llamada Valladolid. Hotel de la Soledad, en el centro: Hermoso edificio del siglo XVII con patio monumental, pero con algunos defectos: caro, cuartos de baño prehistóricos y habitaciones exteriores muy ruidosas. Descansamos un rato tomando un café en los soportales de la plaza, frente a la impresionante catedral barroca. Luego hacemos un recorrido por toda la ciudad, sorprendente desde todos los puntos de vista. Acabamos agotados, tomando unas cervezas (León) en un bar supermoderno cerca del acueducto. Por la noche, nos damos un premio: cena de despedida en restaurante pijísimo de nueva cocina mejicana: "La Azotea", en la idem del hotel Los Juaninos y con magníficas vistas a la catedral iluminada. Dos platos cada uno más postres y vino mejicano de Domecq: 45 euros.

Sábado 06/05/06. Desayuno rápido en un Sanborns y taxi a la estación de autobuses. ETN hasta México-Observatorio y una hora más de taxi hasta el aeropuerto. Para facturar el equipaje nos hacen pasar por un registro bastante ridículo. El aire condicionado está a temperatura del Polo Norte. Pasamos al área de embarque y dutifrís y me pongo a buscar una botella de tequila que me han encargado. Inmediatamente me veo rodeado por un ejército de vendedores que me hacen superofertas y pretenden realizar la venta en tiempo récord. Me pongo nervioso, cuando voy a pagar pierdo un poco los papeles y uno que yo me sé me llama histérico. Eso me pone furioso. Ya más tranquilos, tomamos un sandwich y nuestras últimas cervezas mejicanas en una cafetería y esperamos pacientemente el embarque. Después, 11 horas de avión (Aeroméxico) y vuelta a la vida real.

11 mayo 2006

¡Que Viva México (o Méjico)!



Sábado 29/04/06. La azafata de Iberia, en un extravagante exceso de corrección política dice que "pronto aterrizaremos en el aeropuerto de Ciudad de México" y exhala la equis exhaustivamente: Méksiko. Ciudad de México, México DF, Méjico. La azteca Tenochtitlán. Una monstruosa conurbación de 26 millones de habitantes. Llegamos al hotel Meliá Reforma (superlujo neobarrroco). Paseo hasta el Angel y la Zona Rosa, que se ha convertido en un barrio gay bastante modernito. Calle Amberes (Anvers, Antwerpen). Cena en un Vips, que aquí sirve auténtica comida mejicana. Cerveza Bohemia. Y a mimir, que estamos rotos de cansancio.

Domingo 30/04/06. Desayuno en un Sanborns junto al hotel. Visita a Chapultepec. Bonito parque e interesante Museo de Historia instalado en el "castillo", edificado para los últimos virreyes españoles y que fue luego residencia del emperador Maximiliano y del presidente Porfirio Díaz. Museo Nacional de Antropología (impresionante edificio y colecciones de arte precolombino). Metro hasta el centro histórico. Comemos (bien pero un poco caro) en el Café de Tacuba, que es o era también el nombre de un grupo de rock mejicano. Cerveza Negra Modelo. Alfonso pierde las gafas. Paseo por el Zócalo, Catedral, Palacio Nacional (murales de Diego Rivera: Los españoles somos monstruos deformes torturadores de indios, los guapísimos indios se dedican exclusivamente a cultivar maíz y a preparar bonitos arreglos florales). Vemos también, en el escaparate de una tienda, la legítima y original muñeca Frida Kahlo, el regalo ideal para tus amigas lesbianas. Vuelta al hotel. Siesta. Se pone a llover y no para. Cena en la calle Amberes, calados como sopas y vuelta al hotel en taxi.

Lunes 01/05/06. Aquí también es la Fiesta del Trabajo. Están muy alborotados por lo de la protesta que han organizado hoy en Estados Unidos los emigrantes hispanos (mejicanos en su gran mayoría). La demografía manda y hasta a los EE.UU. se les cuelan los payoponis por todas partes. El verdadero efecto llamada es la pobreza de algunas sociedades y la sobreabundancia de otras, al otro lado de la valla. Taxi a la Central de Autobuses y cinco horas de viaje hasta Querétaro en un cómodo autocar de ETN. Hotel Quinta Santiago, en el centro de la ciudad, bien de precio y en un bonito edificio colonial. Recomendable. Querétaro es una agradable ciudad de unos 250.000 habitantes, con un centro histórico de la época colonial muy bien cuidado. Fue uno de los focos de la insurrección que llevó (1810-1821) a la independencia de México. Comida en restaurante 1810, en la plaza de Armas. Varias cervezas Sol. Empacho. Visitamos varios puntos de interés cultural y la casa de la Zacatecana, con curiosa y tétrica leyenda.

Martes 02/05/06. Museo de arte, imprescindible por ver el patio barroco y una sala de pintura mejicana (s.XIX) en torno al delicado tema del efebo en reposo. Hemos pedido un taxi para la estación de autobuses y no acaba de llegar. Para que no perdamos nuestro bus, el director del hotel nos monta en su coche particular y nos lleva a la estación. A ver de cuando te van a hacer eso en España. Viaje en Primera Plus hasta Guanajuato. Al llegar descubrimos que el hotel que hemos reservado (Quinta las Alondras) será de mucho lujo, mucha estrella y muchos mármoles, pero está en la quinta puñeta. Eso si, junto a la estación de autobuses. Taxi al centro. Se pone a llover (a mares). Nos refugiamos a comer en un café de la plaza central, frente al Teatro Juárez y a la iglesia de San Diego de Alcalá (mi amigo Diego toca una musiquita con el arpa, allá en su nube). Cerveza Pacífico. Recorrido por la ciudad y subimos en funicular hasta el monumento al Pipila –gran vista panorámica. Cena ligera y tequila.

27 abril 2006

Vendetta, mentiras (y cintas de vídeo).




El pasado fin de semana estuve en el cine, viendo "V de Vendetta". Me gustó, me siguen gustando los tebeos ("comics", "novelas gráficas" o como quiera que se quieran llamar), y ésta es una razonable adaptación de un buen tebeo. Natalie Portman está estupenda con su pelo rapao, uno de los "buenos" es un gay encubierto (interpretado por Stephen Fry, el de "Los amigos de Peter") y hasta se cuenta en flashbacks una bonita y triste historia de amor lésbico en tiempos difíciles. A grandes rasgos, la película cuenta el proceso mediante el cual Inglaterrra ha llegado a ser un estado fascista en un futuro no muy lejano, y la lucha revolucionaria de un superhéroe un poquito terrorista para devolver la libertad al pueblo británico.


Cuando volví a casa estuve rebuscando en internet para saber más sobre el tebeo original y su autor. De página en página, recalé en escolar.net y acabé leyendo ésto.


Me quedé de piedra. Es tal la deformación mental de nuestros neoliberales, que son capaces de afirmar tranquilamente cosas como "Se trata de una película realmente liberal y antiestatista que además recordará ligeramente a los espectadores españoles su presente político. No sólo porque el líder fascista tenga un parecido más que razonable a Rubalcaba, sino porque la trama de la película gira en torno a unos misteriosos atentados terroristas, atribuidos de manera oficial a unos confesos "fundamentalistas religiosos", que permitieron inesperadamente a Sutler ganar las elecciones. Sin embargo, como ya hemos dicho, la película no está exenta de errores; la mayoría, por desviarse innecesariamente de la novela gráfica original. El primero es el impresionante progreso económico que experimenta Inglaterra a pesar del yugo de su Estado fascista. Por el escenario desfilan políticos trajeados, pantallas de plasma o ejércitos con un equipaje modernísimo. El problema es que todo esto es irreal: el socialismo no funciona (tampoco el socialismo fascista), ya que no permite practicar el cálculo económico y asignar adecuadamente los recursos. En el cómic, al estar escrito hace 20 años, este error es mucho menos perceptible.

¡Oh, my God, si Lord Keynes levantara la cabeza! De manera que en Suecia (70 años de gobiernos socialistas con escasas interrupciones, estado de bienestar por excelencia) no hay seguramente "pantallas de plasma", mientras que en la Argentina de la Junta Militar (cuya política económica estaba dirigida por los "Chicago Boys" neoliberales, discípulos del señor Friedman) ataban los perros con longaniza.


Esta gente confunde el culo con las témporas. D. José Calvo-Sotelo tuvo que ser un peligroso socialista por nacionalizar la industria del petróleo (Campsa) en tiempos del general Primo de Rivera, mientras que Pinochet ha sido y es un perfecto liberal antiestatista al defender en todo momento –incluso en los momentos más heavys de su dictadura- la economía de mercado y que se jodan los pobres.


Pues no. Se puede ser demócrata y liberal y defender la intervención –cuando haga falta y en su justa medida- del Estado en la economía. Y se puede ser un perfecto fascista –o un perfecto maoista, si ustedes quieren- y propiciar la desregulación de mercados, el trabajo-basura para todos y la desprotección social de los menos favorecidos.


Eso si, John Hurt sale clavaíto a Rubalcaba, a pesar que de a mi me sigue recordando su Calígula de "Yo, Claudio".

19 abril 2006

Semana Santa


He pasado unos días en Estocolmo. Aquí podeís ver unas fotos. Lo mejor: los amigos, el salmón marinado, los desayunos pantagruélicos, la excursión en barco, el museo Vasa, el cambio de guardia (musical gay), las cervezas en el Sky Bar, los chupitos de Absolut en el bar de hielo, vestidos de alienígenas años setenta. Lo peor: El frío (inhumano) que hizo el jueves, el coñazo de aviones y aeropuertos, volver a casa con toda la ropa sucia y tener que volver a trabajar.

07 abril 2006

Homenaje a Marbella



Sean Connery. Bond, James Bond, Gunilla Von Bismark, Alfonso de Hohenlohe, Jaime de Mora y Aragón, Rey Fahd de Arabia Saudí, Cristina Onassis, Princesa Soraya de Persia en el Puente Romano, Marbella Beach Club, Don Pepe, Don Carlos, Artola, Calahonda, Los Monteros, Las Chapas, Cabopino, Puerto Banús, Pepe Moreno, Olivia Valère, Salduba, viejas lagartas operadas, tostadas al sol de invernadero, deslizando billetes en el slip de su chulo, marquesas viudas arruinadas adelgazando en Incosol, ricas divorciadas de empresarios vizcaínos cargadas de oro y brillantes, chez Cartier, Van Cleef & Arpels, Louis Vuitton Moët Hennessy.

La Pantoja. Y Julián Muñoz y Encarna Sánchez y Mila Ximénez y Marujita Díaz y Dinio. Gil y Gil. Imperioso. Marbiella. Mafias rusas, evasión fiscal, dinero negro del tráfico de cosas, de personas, canalizado en un continuo flujo de inversión inmobiliaria. Construcción. Urbanismo desaforado. Ilegalidad consentida durante décadas. Corrupción a todos los niveles. Crimen. ¿Y castigo?.

26 marzo 2006

Vacío


Me riñen mis amigos: me dicen que me estoy volviendo vago y que ya no actualizo este blog con la debida frecuencia. Dicen que con el notición de esta semana –el anuncio del alto el fuego de ETA y toda la pesca- debería haber escrito algo. Tienen razón.

En mi descargo podría contar que he atravesado un par de semanas bastante chungas. La clásica gripe pre-primaveral me ha dejado secuelas: Un ataque de lumbago que no me deja ni a sol ni a sombra y una flojera general que afecta bastante a mi capacidad creativa.

Excusas. La verdad es que estoy perezoso y no sé muy bien que decir aquí. Todo lo que se me ocurre me parece pura redundancia, extractos de opiniones ajenas mezclados en la minipimer de mi confusión mental.

Así que no diré mucho más en tanto no acuda la musa en mi ayuda y me devuelva la inspiración.
Bueno, que se ha muerto Rocío. La Durcal. Pobre.

15 marzo 2006

Haciendo amigos


Estoy preocupado. Observo la labor de oposición del Partido Popular, la tónica general de comportamiento en los últimos dos años de las personas, instituciones y círculos afines a los conservadores. Y me da miedo. Porque parece que no tienen el más mínimo interés en ganar las próximas elecciones generales, ni en volver a La Moncloa por la vía democrática. Se parecen más y más a aquellos grupos trostkistas de mi juventud, los partidarios del "cuanto peor, mejor", los ansiosos de la Revolución de Octubre que les catapultara al Poder.

Es sabido que para llegar a gobernar España, un partido en la oposición debe alcanzar una mayoría parlamentaria suficiente. Hay varios caminos: Uno es moderar el tono de lo que se dice adoptando una imagen de centro, intentar satisfacer a amplios sectores de la sociedad con un programa atractivo y destacar los posibles excesos del partido en el gobierno. Otro consiste en aproximarse a otros partidos menores de oposición: Ésto permite establecer una dialéctica común de acoso al gobierno y contar con probables aliados parlamentarios en caso de no lograr la mayoría absoluta. Tanto el PSOE como el PP han utilizado históricamente estas estrategias, combinándolas en distinta medida para lograr su objetivo.
Pues bien, nada de ésto se aprecia en la actual oposición política de los populares y sus allegados. Nada de ideas o programas, ningún acuerdo con otros grupos. Tan sólo la machacona obsesión por el insulto, la siembra de dudas infamantes sobre las instituciones del Estado, la aburrida repetición de exageraciones acerca de la labor gubernamental.
Y mientras tanto, van haciendo amigos: boicot a "los catalanes" (así, en general, a lo bestia, cuando hay tanto que criticar a los nacionalistas y tanto que agradecer a la moderación general del pueblo catalán). Leña a los homosexuales, el famoso "lobby gay" que ahora domina España desde despampanantes lofts de diseño para acabar con la familia y conducir a la hoguera a miles de mártires cristianos. Nada de legalizar emigrantes: están muchísimo mejor sin papeles, que en cuanto son legales te piden un aumento de sueldo. ¿Y qué decir de los ecologistas, esos payasos inútiles que impiden a veces embellecer nuestras costas con sólidas y rentables urbanizaciones?. Por no hablar de esas mujeronas que no son mujer-mujer, sacan los pies del tiesto y reivindican una igualdad que no les favorece nada. Los policías ya se sabe, corruptos y al servicio de la conspiración permanente. Los empresarios vascos y catalanes, manipulados, como la mayoría de los medios de comunicación y de los periodistas. Del mundo de la cultura y el entertainment mejor no decir nada, ¡panda de rojos!.
¿Así pretenden ganar en 2008?. ¿O es que les trae sin cuidado 2008?

05 marzo 2006

Verdades que matan, mentiras que salvan vidas.


Cuando yo era aún un enano sin conocimiento ni uso de razón, mi tía Maruja me enseñó mi primera lección práctica de la vida: "A veces hay que decir mentirijillas". Desde entonces he tenido siempre muy en cuenta su recomendación y he procurado hacer compatible una cierta sinceridad en mis comportamientos con la discreta ocultación de una parte de mi vida a las personas que podían herirme o ser heridas por el conocimiento de la verdad.

Viene ésto a cuento de que estoy enganchadísimo a la serie de televisión "Queer as Folk" (en realidad hay dos series, la original inglesa y su extensa secuela americana, próximamente en las madrugadas del canal Cuatro). A pesar del lema que preside la película, "no excuses, no regrets", observo una constante y luterana preocupación de los guionistas por el problema de la sinceridad y de las "salidas de armario". Rollo: "Brian, debes decírselo a tu padre, porqué si no se morirá de cáncer sin saber quién eres tu en realidad". Es algo que no comparto en absoluto.

Una cosa son las innecesarias y gratuitas mentiras del marica acomplejado que pretende esconderse bajo una reputación de macho hétero. Eso es chungo, porque lleva a la neurosis más tremenda y porque puede suponer la ruina de las vidas de otras personas implicadas en ese juego. Pero tampoco tiene uno porqué restregar los sórdidos (o poéticos) detalles de su vida sexual por las narices de parientes, vecinos y compañeros de trabajo. Hay algo que se llama vida íntima y que es eso: íntima.

Mi consejo es ser discreto y sincero a la vez: No vayas nunca de lo que no eres. Si te preguntan, dí la verdad. Y si no, cállate. Hay mucha gente que te quiere y que prefiere no saber.

Por cierto, al final, el cabronazo de Brian se lo cuenta a su padre.

Acción / Reacción


El 28 de junio de 1914 un estudiante nacionalista serbio, Gavrilo Princip, asesinó en Sarajevo al archiduque Francisco Fernando de Austria. El Imperio Austrohúngaro declaró la guerra a Serbia. Rusia declaró la guerra a Austria-Hungría. Alemania declaró la guerra a Rusia. Francia e Inglaterra declararon la guerra a Alemania y a Austria. Y se armó la Primera Guerra Mundial, una absurda carnicería. Rusia iba perdiendo y había hambre y miseria y se rebelaron los soldados y los soviets tomaron el poder, un poder que marcó a fuego el mapa de media Europa durante setenta años. Alemania ganaba en el este pero también sufría hambre y miseria y en el frente occidental las cosas estaban igualadas, sobre todo después de la entrada en juego de los americanos. Hubo una revolución y abdicó el Kaiser y se firmó el armisticio. El posterior tratado de Versalles deshacía en pedazos el imperio de los Habsburgo e imponía a los alemanes condiciones económicas leoninas. A consecuencia de estas imposiciones, al comenzar la década de los treinta Alemania sufría una terrible recesión. Hiperinflación, paro, miseria, hambre. Fueron el caldo de cultivo de una nueva idea: El Nacional-Socialismo. Creada a su medida por la oligarquía industrial alemana para luchar contra el peligro comunista a partir de cuatro chorradas defendidas por un grupo de pirados. Parecía un éxito. Al principio. Pero los nazis no supieron controlarse: Quisieron conquistar el mundo. Y casi lo consiguen, pero no. Perdieron, después de haber exterminado a millones de judios, gitanos, homosexuales, comunistas y personas en general. Europa quedó arrasada. Los americanos tiraron sus bombas sobre Japón e impusieron su hegemonía mundial, pero muy pronto también los rusos tuvieron su propia bomba y pasaron a ser el Enemigo. Los hebreos de todo el mundo, horrorizados por las crónicas del Holocausto, exigían una reparación: Establecer su Estado de Israel en el solar histórico y mitológico de su libro sagrado. Europa no se lo podía ya impedir. América no quería. Así que llegaron a Palestina y empezaron a poner bombas a los británicos, para que se fueran de allí. Pero los británicos sólo eran administradores coloniales de un protectorado habitado principalmente por árabes. Que veían como unos recién llegados pretendían dominar la tierra que había sido su hogar desde el siglo VII. Así que los árabes pusieron bombas a los judíos y los judíos a los árabes. La recién creada ONU dividió el país en dos estados y nadie quedó contento y los británicos se fueron y estalló la guerra. Pasaron los años. Europa se recuperó y hubo aquí paz y abundancia. El poder de las dos grandes potencias se compensaba. Israel fue afirmando su existencia sobre la negación de Palestina. El mundo islámico, sentado sobre un barril de petróleo, quedó empantanado entre la corrupción de sus élites y la frustración y la miseria de las masas. La miseria condujo a la ignorancia y a la desesperación, la desesperación trajo el fanatismo. En 1979, un clérigo chiita con ojos de demente derrocó al Sha de Persia, que había sido durante décadas el gendarme de los americanos en la zona y el garante de la permanencia de Israel. Los americanos quedaron escaldados, pero pronto aprendieron la lección: Crearon dos monstruos: Uno se llamaba Sadam Husseín y estaba destinado a acabar con los ayatolás en Irán. Otro, Osama Bin Laden y serviría para expulsar a los rusos (el Enemigo) de Afganistán. Sadam no pudo ganar su guerra contra los persas, a pesar de toda la ayuda que Occidente le prestó, así que exterminó a unos miles de kurdos y no pasó nada. Después, se le ocurrió invadir Kuwait, un recuerdo medieval dejado a su aire por el Imperio Británico para mayor gloria de Alá y de la British Petroleum. Entonces si que se armó la gorda, porque ahí se tocaban intereses de las grandes petroleras. El presidente Bush I organizó una enorme operación militar. Para ello se establecieron tropas occidentales, cristianas, en Arabia Saudí, patria de Bin Laden y del integrismo wahabita. La Coalición Internacional expulsó a Sadam Husseín de Kuwait y todos se alegraron y las petroleras ganaron mucho dinero, pero Bin Laden se enfadó muchísimo porque unos cristianos armados mancillaban las tierras sagradas del Profeta, así que se le ocurrió dirigir contra los occidentales la misma campaña que había liderado frente a los rusos y creó Al Qaeda y el 11 de septiembre de 2001 unos aviones secuestrados chocaron contra las Twin Towers y el Pentágono. Nueva York y el Mundo dijeron "¡Qué horror!" y "todos somos neoyorquinos", pero muchos árabes y musulmanes y parias y fanáticos del mundo entero se alegraron en su fuero interno. Era la Venganza. La CNN sacó en directo a unos chavalillos palestinos que bailaban celebrando la Venganza y Occidente lo tuvo claro. Esos palestinos eran terroristas (como casi todos los moros). Para ganar la Guerra contra el Terrorismo, el presidente Bush II y sus amigos sacaron adelante la Patriot Act y aterrorizaron a la gente y llenaron de mentiras los medios de comunicación e invadieron Afganistán para encontrar a Bin Laden, pero no le encontraron, porque probablemente estaba escondido en algún lugar de las montañas entre Afganistán y Pakistán. Pakistán era un país amigo, gobernado por un general que había dado un golpe de estado para actuar como gendarme de los americanos en la zona, desarrollar el arma nuclear y servir de contrapeso a otra potencia nuclear: India. Todo parecía volver a la calma hasta que al presidente Bush II se le ocurrió una gran idea: Invadir Irak y acabar con el antiguo amigo Sadam y quedarse con ricas concesiones petrolíferas. Negocio redondo, porque así dispondría de otro país amigo en la zona: Siria y Líbano caerían como fruta madura y los palestinos –esos terroristas- tendrían que aceptar agradecidos su eterno sometimiento al estado de Israel. Quedaron en las islas Azores Bush II, Tony y José María, y la Coalición de los Valientes invadió Mesopotamia en contra de todas las leyes internacionales y del sentido común.

Tres años después, Irak es un avispero donde mueren todos los días decenas de personas y existe un des-gobierno democráticamente elegido con mayoría de chiitas pro-iraníes. Irán está en manos del gobierno más extremista posible y amenaza con tener su propia bomba atómica. El régimen sirio no ha caído y Líbano se desliza peligrosamente hacia un enfrentamiento que se creía olvidado. Hartos de sobrevivir en circunstancias que recuerdan al gueto de Varsovia, los palestinos han elegido ser conducidos por el grupo terrorista Hamás. Los talibanes siguen controlando amplias zonas de Afganistán, particularmente las fronterizas con Pakistán, esa potencia atómica en donde el gobierno acaba de prohibir las manifestaciones porque está empezando a perder el control de las calles frente a fanáticos religiosos que muestran su furia por la publicación en un periódico danés de unos chistecitos de moros.
Y todo porque Gavrilo apretó el gatillo.

19 febrero 2006

Más Mahoma


Aunque ya parece que se van apagando los rescoldos de la hoguera, la crisis de las caricaturas de Mahoma me sigue dando que pensar. En el conflicto teórico entre la libertad de expresión y el respeto a las creencias religiosas, no tengo dudas: Debe primar siempre la libertad de prensa. De otra forma, Voltaire hubiera pasado su vida en la cárcel y Darwin no hubiera podido publicar "El origen de las especies". Toda opinión puede molestar a alguien, toda manifestación del pensamiento puede ofender a alguna de las muchas creencias religiosas que en el mundo existen. Entonces, ¿debemos mantener la boca cerrada, no sea que alguien se vaya a molestar?. Francamente, a mi me ofenden bastante, tanto las encíclicas del Santo Padre como las fatwas del Imán de Teherán. Como afirma Paolo Flores D’Arcais en su artículo de hoy en El País,

"Mi libertad tiene sus límites en la tuya. Gran verdad. En tu libertad, no en tu susceptibilidad. Yo me mofo de tu fe, no te prohíbo el practicarla. Tú eres libre para mofarte de la mía, no para prohibirme la manifestación de mis convicciones, entre las que se cuenta la de considerar la religión como una superstición a la altura de la astrología, o del tarot (aunque más peligrosa, históricamente hablando)".

Aclarado este punto, hay que reconocer que en todo este asunto es difícil discriminar entre buenos y malos. Hay ingenuidad de unos y malicia de otros, mucho oportunismo y mucha manipulación. La publicación de las viñetas por el periódico danés tenía su punto de provocación. La respuesta lógica y sensata de los musulmanes de Dinamarca hubiera sido acudir a los tribunales. Tres meses después de la supuesta blasfemia y coincidiendo con el resurgir de las aspiraciones nucleares de Irán, surge una campaña global de protestas violentas en el mundo islámico. El chivo expiatorio es Europa y lo que Europa puede representar: Libertad y prosperidad alcanzadas mediante procesos de negociación. Venus comercial y diplomática frente al Marte militar americano (Robert Kagan dixit).

Entretanto, los jeques de la morisma y algunos europeos distinguidos se empeñan en seguir echando leña al fuego; Los autoprofetas del choque de civilizaciones aplauden, contentísimos. Como en una novela de Agatha Christie, para encontrar al asesino deberíamos preguntarnos: ¿A quién beneficia el crimen?