25 junio 2006

París



Me voy unos día a París. Parid, bella Flor de Lis, que en ocasión tan extraña / si parís, parís a España / si no parís, a París. Si vas a París, papá, no comas foie-gras de pato / ni vayas al cabaret si quieres pasar el rato... Paris La Nuit. A las dos de la nui / de la nui de Paguí / me encontgaba bogacho pegdí / en la Gendarmerie / la guerre se finí / l’ameguicain pagtí / y se queda la pobgue madmoasel / con le petit anfant. La nuit americaine. Truffaut. Jules et Jim. Los cuatrocientos golpes. El Marqués de Sade. La Revolución. Robespierre. La guillotina. Luis XVI y Maria Antonieta: "Si no tienen pan, que coman croissants". Petit dejeuner con café au lait. La nouvelle couisine (menú largo y estrecho). Escargots. La Veuve Clicot. Le chaud lapín. Josefina Baker. Coco Chanel, Christian Dior, Balenciaga. Luis Mariano. Picasso, Juan Gris, María Blanchard. La boheme. L’Opera. Lady Di y Dodi al Fayed. Zinedine Zidane. Argelia, los "pies negros", Charles de Gaulle, Mayo del 68. Debajo de los adoquines está la playa. La línea rosa, el péndulo de Foucault, el fantasma del Louvre, Fantomas, el inspector Clouseau. Que me voy unos días a París.

18 junio 2006

La Doctrina Rouco

Rouco vincula la "España unida" a la vuelta a "las raíces cristianas"
EL PAÍS - España - 17-06-2006
"El destino de una España unida, humana, espiritual y socialmente, depende, en una decisiva medida, de saber volver a sus raíces cristianas", aseguró ayer Antonio María Rouco Varela, cardenal arzobispo de Madrid, al ser investido doctor honoris causa por la Universidad San Pablo CEU. Rouco criticó "la dictadura del relativismo ético", defendió el "derecho de los padres de los alumnos" a que sus hijos reciban enseñanza de la religión católica, y criticó, a cambio, la enseñanza obligatoria del "relativismo ético". Acompañaron a Rouco Varela en su investidura como doctor el nuncio del Vaticano, Manuel Monteiro; el vicepresidente de la Conferencia Episcopal, Antonio Cañizares; el ex presidente del Gobierno José María Aznar; el líder del PP, Mariano Rajoy, y el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, entre otros. La ceremonia estuvo presidida por el gran canciller del CEU, Alfonso Coronel de Palma, que es también presidente de la Cadena Cope. Coronel de Palma afirmó que "una España que reniega de sus raíces está enterrando lo mejor de sí misma y se está enterrando a sí misma".
Los comentarios sobre España del cardenal arzobispo de Madrid tomaron la forma de reflexiones teóricas ligadas al título de su conferencia: La cuestión ética ante el futuro del Estado democrático de derecho. Tal "cuestión ética" surge porque la división de poderes de la Ilustración va quedando ahora, a su juicio, "relegada progresivamente a un plano sin relevancia positivo-jurídica, cuando no negada escéptica y/o irónicamente".
Rouco mantuvo que el efecto más conocido de ese "desprecio" hacia la división de poderes llegó con "las tragedias históricas del constitucionalismo del siglo XX, del que es ejemplo excepcional la República de Weimar" en Alemania tras la I Guerra Mundial. El problema, según él, de "la conclusión práctica de que no hay seguridades jurídico-formales suficientes que puedan impedir, por sí mismas, las transgresiones" se vio después en "la II Guerra Mundial y su relativo fracaso histórico en la derrota total de los totalitarismos políticos".
Del abandono práctico de la separación de poderes, Rouco pasó a la "nueva y agudizada aparición de factores intelectual y políticamente disolventes". Según él, el problema para las sociedades que -como la española, hoy- apuestan por "el laicismo ideológico" es que optan "por el método sociológico de la dictadura del relativismo". A su juicio, "el riesgo máximo de un ordenamiento libre y democrático de la comunidad política llega cuando esa teoría del relativismo ético se constituye en doctrina justificadora de la actuación del Estado, dispuesto a convertirse en la última instancia de los principios normativos de la ética pública, cuando no de la privada".
Lo peor, para Rouco, es que ese "relativismo ético" se "enseñe obligatoriamente a través del sistema educativo". Ésta fue su elíptica crítica a la nueva asignatura de Educación para la Ciudadanía de la Ley de Educación.
Rouco fue más allá, pero también como insinuación. Afirmó que ese relativismo ético que ahora operaría en España tiene "dramáticas" experiencias históricas. "Si el hombre por sí solo, sin Dios, puede decidir lo que es bueno y lo que es malo, también puede disponer que un determinado grupo de seres humanos sea aniquilado". Tal cosa ocurrió, dijo, "en el Tercer Reich por personas que, habiendo llegado al poder por medios democráticos, se sirvieron de él para poner en práctica los perversos programas de la ideología nacional socialista". Por ello, concluyó que la solución para "el destino de una España unida depende de saber volver a sus raíces cristianas".
Vale, muy bien y muy bonito. Para evitar a los nazis, lo mejor es ceñirse en lo ético a lo determinado por Dios en su inconmensurable sabiduría. Pero los intérpretes de la Ley Divina en este Valle de Lágrimas son sus ministros, los miembros del Clero en sus respectivas jerarquías. Vaya, a ver si nos aclaramos: Quien debe decidir en España lo que es bueno y lo que es malo –y aprobar legislación en consecuencia- no son los representantes democráticamente elegidos por la sociedad española (esos relativistas-nacional-socialistas), sino el Vaticano y la Conferencia Episcopal, modelos de ética a lo largo de su prolongada historia.

El siguiente paso: El restablecimiento del Santo Oficio y la celebración de autos de Fé en la Plaza Mayor con pública quema de herejes, prostitutas, maricones y comunistas.

06 junio 2006

6 6 6 - La Bestia y el Número



"Hizo que todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, recibieran una marca en la mano derecha o en la frente, de forma que ninguno pudiera comprar o vender si no había sido marcado con el nombre de la bestia o con la cifra de su nombre. Aquí la sabiduría. El que tenga inteligencia, que calcule la cifra de la bestia, una cifra de hombre. Su cifra es 666." (Apocalipsis, 13, 16-18)

Durante los últimos cincuenta años, Hollywood y sus satélites han llenado nuestra imaginación con una iconografía de niños maléficos y anticristos señalados con un simpático tatuaje: tres seises pequeñitos grabados a fuego del Infierno en alguna parte del cuero cabelludo. Cuando leemos el texto de arriba, pensamos en 666 y en fechas como la de hoy (seis de junio de 2006) miles de agoreros sensacionalistos se llevan las manos a la cabeza mientras anuncian la llegada de Armagedón.

Pero todo esto tiene truco. Para empezar, tengamos en cuenta que Juan de Patmos, el autor del Apocalipsis, era un judío helenizado que escribía en griego. En griego clásico no se utilizaban los números que llamamos arábigos –proceden en realidad de Persia y no se empezaron a utilizar en Europa hasta la Edad Media-, sino un sistema de numeración basado en el alfabeto: a cada número, del 1 al 9, le correspondía una letra, y lo mismo sucedía a las decenas del 10 al 90 y a las centenas del 100 al 900. Si consideramos la cifra de la bestia como un "seiscientos sesenta y seis", el autor del Apocalipsis habría escrito "Ji Xi Sigma Tau". Pero, de hecho, en las versiones en griego de la Biblia se lee: "Sigma Tau – Sigma Tau – Sigma Tau", o sea, "seis – seis – seis". Sigma Tau es la representación comunmente utilizada para la antigua letra griega Digamma, cuyo valor numérico era el seis y cuyo valor fonético es el de nuestra uve doble. Así que 666 es, señores míos, www, la world wide web.

Por otra parte, la primera traducción lógica de la época habría sido del griego al latín, la otra "lingua franca" del Imperio, junto con el griego. ¿Y cómo se escribe 666 en latín? Pues si consideramos la cifra completa, DCLXVI. Ésto es una especie de cuenta atrás en el sistema de numeración romano, pues cada letra representa el nivel inmediatamente inferior (500-100-50-10-5-1). Si, por el contrario, tomamos la cifra como una serie de tres dígitos separados, nos encontramos con un VI-VI-VI.

Todo lo anterior nos podría hacer pensar que, efectivamente, el texto apocalíptico puede contener una profecía sobre el día de hoy. Pues tampoco cuadra. Resulta que en el mundo mediterráneo de los primeros siglos de nuestra era imperaba el calendario juliano, que como su propio nombre indica, fue impuesto por Julio César, quien en un alarde de humildad sin parangón cedió su nombre al antiguo quinto mes (quintilis). Luego el sexto mes del año en la época en la que Juan escribía el Apocalipsis es, en realidad, Agosto. De Octavio Augusto, sobrino de César que, no menos humilde que su tío, decidió llamar así al sexto mes (sextilis).

A ver ahora que nos preparan los brujos mediáticos para el seis de agosto.

27 mayo 2006

Davinchi mola.


Superplanazo del viernes por la noche: Hora y media de machaque en el gim, cena ligera en el kebap turco de enfrente y sesión de cine: El dichoso código davinchi.

Pues no está TAAAN mal. Como película de acción e intriga se deja ver, si bien no hay helicópteros (un fallo a corregir en las posibles secuelas). Y quedan elegantemente resumidas ciertas escenas del libro que causarían carcajadas incontenibles en la Piel de Toro: Silas, el asesino albino, escapa de una lóbrega prisión en Andorra, toma un tren en marcha y aparece en Oviedo, donde es recogido por un humilde curita del Opus (ja) que después se hace obispo y se apellida Aringarosa (?).

A favor: Ian McKellan es un malo simpático. La película (y antes el libro) destapa y populariza una parte interesante de la historia oculta del cristianismo. Constantino y el concilio de Nicea, la persecución de cualquier heterodoxia frente al dogma católico-imperial, la tradición subterránea que a lo largo de dos milenios ha preservado el recuerdo de cultos ancestrales, disfrazados a veces de otras cosas, enmascarados, encastrados en ritos, tradiciones populares, simbología, iconografía. Y los cuadros de Leonardo son tan enigmáticos...

Otra cosa son las absurdas explicaciones que se ofrecen y el batiburrillo místico new age que impregna la película (y el libro) en plan "pero qué malísimos que son los papistas del Vaticano, hay que ver como cubren de basura la figura de Cristo, no como nosotros los luteranos, hermano, ¡Jesús Salva, Aleluya!".

Lo peor: Tom Hanks está sosito, como siempre. Audrey Tatou es una sombra de Amelié. Jean Reno encarna una vez más al evidente estereotipo de francés que tienen los americanos. Y lo del Opus. Eso clama al Cielo. Porque el tema del Opus está tratado en la película (y en el libro) con mucha suavidad, centrándose en temas folklóricos (a quién le importa si se ponen cilicios o no, a ver si los pobres numerarios no van a poder ser libres de practicar en la intimidad sus morbos sadomaso), cuando lo que habría que criticar es el poder que atesora, cómo maneja a su antojo gobiernos y multinacionales. Eso da para muchos libros y muchas películas.

24 mayo 2006

Silencio

En el principio era el Verbo. Y habitó entre nosotros, y el Mensaje era el Medio. El Ángel (mensajero) del Señor desenvainó su espada flamígera y habló en rueda de prensa: "Creced y Multiplicaos". El mensaje se hizo ubícuo porque los medios llegaban a todas partes, todo el tiempo. Muchos mensajes, simples o complejos. Adelante, Queremos Ser Tu Banco, El Algodón No Engaña, ¿Te Gusta Conducir?, La Vida Es Móvil, Open Your Mind, Just Do It. Muchos mensajes simultáneos, diciendo cosas diferentes, contradictorias. Muchos mensajes que se superponían y contrarrestaban, se anulaban en una confusa cacofonía de signos, músicas y voces indescifrables. La Bestia tenía innumerables cabezas y hablaba todos los lenguajes y cantaba todas las canciones. Los Ancianos promulgaron nuevas normas de imposible cumplimiento. Los Jueces dictaron sentencias incomprensibles. Fue el Caos.

A veces uno desea una vida más simple. Silencio.

18 mayo 2006

Una historia de posguerra


Era un grupo alegre, el de los siete hermanos Povedilla y sus amigos de verano en la colonia de chalets de Las Navas del Duque. Chicos y chicas en la flor de la vida, deseando vivir y olvidar las limitaciones impuestas por la Historia en una posguerra miserable de restricciones eléctricas, lentejas con gorgojos y penicilina de estraperlo.

Hacían excursiones, montaban en bicicleta, organizaban guateques con cup de frutas, bailaban y reían y cantaban Siboney, y Rascayú, y yo tengo una casita pequeñita en Canadá.

El centro de la fiesta solía ser Titín Cortés. Era Titín un guapo mozo, cabo de gastadores en su mili interminable por ser el más alto y el más fuerte de su compañía. Educado, divertido, siempre elegante y más bonito que un San Luis. Además, ¡era tan gracioso cuando se hacía el mariquita delante de las chicas!...

En una ocasión fueron todos a nadar al río y Ramón, el más joven de los hermanos Povedilla, se vió arrastrado por la corriente, perdió pié y desapareció en un remolino. Titín no se lo pensó: Se arrojó corriendo al agua y con su poderosa brazada alcanzó rápidamente a Ramón. Le salvó la vida. Y siguió bromeando. Era un ganso.

Otro día, los Povedilla le jugaron una buena: Pagaron al pregonero del pueblo para que anunciara a toda la vecindad que "el cerdo de Don Agustín Cortés" se había escapado y se recompensaría su devolución, dando señas precisas de la fisonomía de Titín.

Pasó el verano y Titín volvió a su mili y los Povedilla a sus ocupaciones habituales. Una mañana, Don Roberto Povedilla volvió a casa con el ABC debajo del brazo. Noticia bomba: Se habían realizado numerosas detenciones en el transcurso de una redada. Una orgía de homosexuales en la residencia del embajador del Brasil. Entre los detenidos, un militar que sería enjuiciado en consejo de guerra: Agustín Cortés.

Pasó años en prisiones militares, víctima de todas las humillaciones. Y cuando salió, sus amigos los Povedilla no se permitieron la debilidad de saludarle en público. Pues tenía su estigma de maricón un efecto contagioso y podía pensar la gente que el virus les había afectado también a ellos.

Pasaron los años y Ramón Povedilla, el chico que había estado a punto de ahogarse en el río, tenía más de treinta y cinco años y seguía soltero y la gente podía hablar, así que se casó con una de las chicas de la pandilla de Las Navas. Rubia teñida, varios años mayor que él. No tuvieron hijos, no hacían apenas vida en común, pero "se llevaban muy bien". Después del trabajo, Ramón desaparecía cada tarde "para tomar una copa con sus amigos" y sobre las once de la noche llegaba a su casa a cenar.

A mediados de los años noventa, hojeando las esquelas de ABC, me enteré de que Titín había fallecido. Sus desconsolados hermanos, sobrinos y demás familia rogaban una oración por su alma. Una pena que Ramón no se pudiera ya enterar: Afectado por una avanzada demencia senil, vegetaba en la residencia en donde su esposa le había internado.

14 mayo 2006

Méksiko lindo y kerido (y II)



Miércoles 03/05/06. Desayunamos a la continental en el hotel y vamos en taxi al Museo de las Momias. Si. Algo así de truculento y morboso parece impropio de nuestro gusto exquisito (ejem), pero es que Alfonso lo había visto en un documental de National Geographic y tenía ganas. Pues eso: Truculento y morboso, sin ahorrar un ápice de truculencia y morbo. Aquí les privan "los muertesitos". Y eso me hace pensar que en Europa tenemos un fuerte tabú en torno a la muerte. Está feo mencionarla siquiera, no digo ya visualizarla de esta manera. ¡Yuyu!. Después paseamos hasta el centro sorteando los mil túneles que socavan la ciudad para canalizar el tráfico rodado. Re-desayunamos a la mejicana en la terraza de un bar, en una agradable plaza peatonal. Cambiamos pesos en uno de los innumerables bancos españoles (oh, la globalización) y visitamos la casa-museo de Diego Rivera. Taxi a la estación de autobuses para iniciar excursión a San Miguel de Allende. Alfonso se da cuenta de que ha perdido la cámara de vídeo. Vuelta al hotel: Allí no está. Vuelta al centro de Guanajuato. Finalmente aparece en el bar del re-desayuno (un aplauso para los guanajuatenses honrados). Embarcamos en un autobús para San Miguel, localidad situada a unos 100 kms. de Guanajuato, famosa por sus encierros y por el turismo sofisticado jipi-pijo que acude regularmente a sus hoteles, restaurantes y galerías de arte. Muy bonito, tranquilo y relajante. Paseamos, compramos regalos y hacemos merienda-cena en una terraza de la plaza mayor, mientras un grupo folklórico precolombino baila una penosa danza de la lluvia. ¡Si Moctezuma levantara la cabeza!

Jueves 04/05/06. Muy temprano, a Pátzcuaro vía Morelia. No hemos desayunado, pero al subir al bus te dan una bolsita de catering con un refresco, polvorones (!) y un cuernito (croasán) de jamón y queso con jalapeños, marca Lonchibón (grupo Bimbo). Luego te ponen alguna horrorosa película sub-hollywood sobre adolescentes en crisis y tal, rollo tardes de antena 3 "basado en un hecho real". Llegamos a Pátzcuaro a la hora de comer. Nuestro hotel, Mansión Iturbe, es precioso y ocupa un lugar privilegiado en la plaza mayor. Dejamos los trastos en la habitación y nos vamos a la cosa del papeo. Mientras comemos (varias cervezas Corona) Alfonso se pone pálido, se marea, le da un surmenage. Volvemos al hotel. Después de una reparadora siesta parece haber mejorado y salimos a explorar la ciudad. Que es, en realidad, un pueblo grande con un centro histórico perfectamente conservado, todo pintado en blanco y granate. Mucho menos sofisticado que San Miguel de Allende pero no menos atractivo por su arquitectura colonial, su artesanía (es el paraíso del mantel de colorines) o la proximidad del cercano lago Pátzcuaro. Por otra parte nos enteramos de que también hubo algún español bueno durante la Colonia, aunque don Diego Rivera no lo pintase.

Viernes 05/05/06. Es fiesta nacional, aniversario de la batalla de Puebla, en la que los mejicanos vencieron al ejército francés deteniendo (de momento) la intervención militar que daría lugar al Imperio de Maximiliano. Es por esta conmemoración que desde primera hora de la mañana se escuchan en la plaza tambores y niños cantando. El desayuno está incluído en el precio de la habitación, así que bajamos al restaurante para lo que suponemos será una frugal colación. Bueno: Ensalada de frutas, café sin límite, huevos fritos, revueltos o en omelet (aquí una tortilla es otra cosa) y un surtidito de bollos y dulces, entre los que encontramos unas pastas iguales que las del pueblo de Alfonso y otras que son como flores de Calatrava. Deducimos que el cocinero es de Quintanar de la Orden. Tras el ágape, dejamos las maletas preparadas, pagamos el hotel y tomamos un taxi hasta el embarcadero para una excursión por el lago, con visita a dos de sus islas. Muy agradable, aunque las islas decepcionan un poco: de lejos parecen algo y, al llegar, te das cuenta del cutrerío circundante. La isla principal, Janitzio, está sobreexplotada por el turismo y es toda ella un mercadillo de souvenirs horteras. Recomendable para los amantes del kitsch. Volvemos, recogemos las maletas y a la estación de autobuses para ir a Morelia. Sobre las cuatro de la tarde llegamos a esta ciudad, capital del estado de Michoacán, antes llamada Valladolid. Hotel de la Soledad, en el centro: Hermoso edificio del siglo XVII con patio monumental, pero con algunos defectos: caro, cuartos de baño prehistóricos y habitaciones exteriores muy ruidosas. Descansamos un rato tomando un café en los soportales de la plaza, frente a la impresionante catedral barroca. Luego hacemos un recorrido por toda la ciudad, sorprendente desde todos los puntos de vista. Acabamos agotados, tomando unas cervezas (León) en un bar supermoderno cerca del acueducto. Por la noche, nos damos un premio: cena de despedida en restaurante pijísimo de nueva cocina mejicana: "La Azotea", en la idem del hotel Los Juaninos y con magníficas vistas a la catedral iluminada. Dos platos cada uno más postres y vino mejicano de Domecq: 45 euros.

Sábado 06/05/06. Desayuno rápido en un Sanborns y taxi a la estación de autobuses. ETN hasta México-Observatorio y una hora más de taxi hasta el aeropuerto. Para facturar el equipaje nos hacen pasar por un registro bastante ridículo. El aire condicionado está a temperatura del Polo Norte. Pasamos al área de embarque y dutifrís y me pongo a buscar una botella de tequila que me han encargado. Inmediatamente me veo rodeado por un ejército de vendedores que me hacen superofertas y pretenden realizar la venta en tiempo récord. Me pongo nervioso, cuando voy a pagar pierdo un poco los papeles y uno que yo me sé me llama histérico. Eso me pone furioso. Ya más tranquilos, tomamos un sandwich y nuestras últimas cervezas mejicanas en una cafetería y esperamos pacientemente el embarque. Después, 11 horas de avión (Aeroméxico) y vuelta a la vida real.

11 mayo 2006

¡Que Viva México (o Méjico)!



Sábado 29/04/06. La azafata de Iberia, en un extravagante exceso de corrección política dice que "pronto aterrizaremos en el aeropuerto de Ciudad de México" y exhala la equis exhaustivamente: Méksiko. Ciudad de México, México DF, Méjico. La azteca Tenochtitlán. Una monstruosa conurbación de 26 millones de habitantes. Llegamos al hotel Meliá Reforma (superlujo neobarrroco). Paseo hasta el Angel y la Zona Rosa, que se ha convertido en un barrio gay bastante modernito. Calle Amberes (Anvers, Antwerpen). Cena en un Vips, que aquí sirve auténtica comida mejicana. Cerveza Bohemia. Y a mimir, que estamos rotos de cansancio.

Domingo 30/04/06. Desayuno en un Sanborns junto al hotel. Visita a Chapultepec. Bonito parque e interesante Museo de Historia instalado en el "castillo", edificado para los últimos virreyes españoles y que fue luego residencia del emperador Maximiliano y del presidente Porfirio Díaz. Museo Nacional de Antropología (impresionante edificio y colecciones de arte precolombino). Metro hasta el centro histórico. Comemos (bien pero un poco caro) en el Café de Tacuba, que es o era también el nombre de un grupo de rock mejicano. Cerveza Negra Modelo. Alfonso pierde las gafas. Paseo por el Zócalo, Catedral, Palacio Nacional (murales de Diego Rivera: Los españoles somos monstruos deformes torturadores de indios, los guapísimos indios se dedican exclusivamente a cultivar maíz y a preparar bonitos arreglos florales). Vemos también, en el escaparate de una tienda, la legítima y original muñeca Frida Kahlo, el regalo ideal para tus amigas lesbianas. Vuelta al hotel. Siesta. Se pone a llover y no para. Cena en la calle Amberes, calados como sopas y vuelta al hotel en taxi.

Lunes 01/05/06. Aquí también es la Fiesta del Trabajo. Están muy alborotados por lo de la protesta que han organizado hoy en Estados Unidos los emigrantes hispanos (mejicanos en su gran mayoría). La demografía manda y hasta a los EE.UU. se les cuelan los payoponis por todas partes. El verdadero efecto llamada es la pobreza de algunas sociedades y la sobreabundancia de otras, al otro lado de la valla. Taxi a la Central de Autobuses y cinco horas de viaje hasta Querétaro en un cómodo autocar de ETN. Hotel Quinta Santiago, en el centro de la ciudad, bien de precio y en un bonito edificio colonial. Recomendable. Querétaro es una agradable ciudad de unos 250.000 habitantes, con un centro histórico de la época colonial muy bien cuidado. Fue uno de los focos de la insurrección que llevó (1810-1821) a la independencia de México. Comida en restaurante 1810, en la plaza de Armas. Varias cervezas Sol. Empacho. Visitamos varios puntos de interés cultural y la casa de la Zacatecana, con curiosa y tétrica leyenda.

Martes 02/05/06. Museo de arte, imprescindible por ver el patio barroco y una sala de pintura mejicana (s.XIX) en torno al delicado tema del efebo en reposo. Hemos pedido un taxi para la estación de autobuses y no acaba de llegar. Para que no perdamos nuestro bus, el director del hotel nos monta en su coche particular y nos lleva a la estación. A ver de cuando te van a hacer eso en España. Viaje en Primera Plus hasta Guanajuato. Al llegar descubrimos que el hotel que hemos reservado (Quinta las Alondras) será de mucho lujo, mucha estrella y muchos mármoles, pero está en la quinta puñeta. Eso si, junto a la estación de autobuses. Taxi al centro. Se pone a llover (a mares). Nos refugiamos a comer en un café de la plaza central, frente al Teatro Juárez y a la iglesia de San Diego de Alcalá (mi amigo Diego toca una musiquita con el arpa, allá en su nube). Cerveza Pacífico. Recorrido por la ciudad y subimos en funicular hasta el monumento al Pipila –gran vista panorámica. Cena ligera y tequila.

27 abril 2006

Vendetta, mentiras (y cintas de vídeo).




El pasado fin de semana estuve en el cine, viendo "V de Vendetta". Me gustó, me siguen gustando los tebeos ("comics", "novelas gráficas" o como quiera que se quieran llamar), y ésta es una razonable adaptación de un buen tebeo. Natalie Portman está estupenda con su pelo rapao, uno de los "buenos" es un gay encubierto (interpretado por Stephen Fry, el de "Los amigos de Peter") y hasta se cuenta en flashbacks una bonita y triste historia de amor lésbico en tiempos difíciles. A grandes rasgos, la película cuenta el proceso mediante el cual Inglaterrra ha llegado a ser un estado fascista en un futuro no muy lejano, y la lucha revolucionaria de un superhéroe un poquito terrorista para devolver la libertad al pueblo británico.


Cuando volví a casa estuve rebuscando en internet para saber más sobre el tebeo original y su autor. De página en página, recalé en escolar.net y acabé leyendo ésto.


Me quedé de piedra. Es tal la deformación mental de nuestros neoliberales, que son capaces de afirmar tranquilamente cosas como "Se trata de una película realmente liberal y antiestatista que además recordará ligeramente a los espectadores españoles su presente político. No sólo porque el líder fascista tenga un parecido más que razonable a Rubalcaba, sino porque la trama de la película gira en torno a unos misteriosos atentados terroristas, atribuidos de manera oficial a unos confesos "fundamentalistas religiosos", que permitieron inesperadamente a Sutler ganar las elecciones. Sin embargo, como ya hemos dicho, la película no está exenta de errores; la mayoría, por desviarse innecesariamente de la novela gráfica original. El primero es el impresionante progreso económico que experimenta Inglaterra a pesar del yugo de su Estado fascista. Por el escenario desfilan políticos trajeados, pantallas de plasma o ejércitos con un equipaje modernísimo. El problema es que todo esto es irreal: el socialismo no funciona (tampoco el socialismo fascista), ya que no permite practicar el cálculo económico y asignar adecuadamente los recursos. En el cómic, al estar escrito hace 20 años, este error es mucho menos perceptible.

¡Oh, my God, si Lord Keynes levantara la cabeza! De manera que en Suecia (70 años de gobiernos socialistas con escasas interrupciones, estado de bienestar por excelencia) no hay seguramente "pantallas de plasma", mientras que en la Argentina de la Junta Militar (cuya política económica estaba dirigida por los "Chicago Boys" neoliberales, discípulos del señor Friedman) ataban los perros con longaniza.


Esta gente confunde el culo con las témporas. D. José Calvo-Sotelo tuvo que ser un peligroso socialista por nacionalizar la industria del petróleo (Campsa) en tiempos del general Primo de Rivera, mientras que Pinochet ha sido y es un perfecto liberal antiestatista al defender en todo momento –incluso en los momentos más heavys de su dictadura- la economía de mercado y que se jodan los pobres.


Pues no. Se puede ser demócrata y liberal y defender la intervención –cuando haga falta y en su justa medida- del Estado en la economía. Y se puede ser un perfecto fascista –o un perfecto maoista, si ustedes quieren- y propiciar la desregulación de mercados, el trabajo-basura para todos y la desprotección social de los menos favorecidos.


Eso si, John Hurt sale clavaíto a Rubalcaba, a pesar que de a mi me sigue recordando su Calígula de "Yo, Claudio".

19 abril 2006

Semana Santa


He pasado unos días en Estocolmo. Aquí podeís ver unas fotos. Lo mejor: los amigos, el salmón marinado, los desayunos pantagruélicos, la excursión en barco, el museo Vasa, el cambio de guardia (musical gay), las cervezas en el Sky Bar, los chupitos de Absolut en el bar de hielo, vestidos de alienígenas años setenta. Lo peor: El frío (inhumano) que hizo el jueves, el coñazo de aviones y aeropuertos, volver a casa con toda la ropa sucia y tener que volver a trabajar.

07 abril 2006

Homenaje a Marbella



Sean Connery. Bond, James Bond, Gunilla Von Bismark, Alfonso de Hohenlohe, Jaime de Mora y Aragón, Rey Fahd de Arabia Saudí, Cristina Onassis, Princesa Soraya de Persia en el Puente Romano, Marbella Beach Club, Don Pepe, Don Carlos, Artola, Calahonda, Los Monteros, Las Chapas, Cabopino, Puerto Banús, Pepe Moreno, Olivia Valère, Salduba, viejas lagartas operadas, tostadas al sol de invernadero, deslizando billetes en el slip de su chulo, marquesas viudas arruinadas adelgazando en Incosol, ricas divorciadas de empresarios vizcaínos cargadas de oro y brillantes, chez Cartier, Van Cleef & Arpels, Louis Vuitton Moët Hennessy.

La Pantoja. Y Julián Muñoz y Encarna Sánchez y Mila Ximénez y Marujita Díaz y Dinio. Gil y Gil. Imperioso. Marbiella. Mafias rusas, evasión fiscal, dinero negro del tráfico de cosas, de personas, canalizado en un continuo flujo de inversión inmobiliaria. Construcción. Urbanismo desaforado. Ilegalidad consentida durante décadas. Corrupción a todos los niveles. Crimen. ¿Y castigo?.

26 marzo 2006

Vacío


Me riñen mis amigos: me dicen que me estoy volviendo vago y que ya no actualizo este blog con la debida frecuencia. Dicen que con el notición de esta semana –el anuncio del alto el fuego de ETA y toda la pesca- debería haber escrito algo. Tienen razón.

En mi descargo podría contar que he atravesado un par de semanas bastante chungas. La clásica gripe pre-primaveral me ha dejado secuelas: Un ataque de lumbago que no me deja ni a sol ni a sombra y una flojera general que afecta bastante a mi capacidad creativa.

Excusas. La verdad es que estoy perezoso y no sé muy bien que decir aquí. Todo lo que se me ocurre me parece pura redundancia, extractos de opiniones ajenas mezclados en la minipimer de mi confusión mental.

Así que no diré mucho más en tanto no acuda la musa en mi ayuda y me devuelva la inspiración.
Bueno, que se ha muerto Rocío. La Durcal. Pobre.

15 marzo 2006

Haciendo amigos


Estoy preocupado. Observo la labor de oposición del Partido Popular, la tónica general de comportamiento en los últimos dos años de las personas, instituciones y círculos afines a los conservadores. Y me da miedo. Porque parece que no tienen el más mínimo interés en ganar las próximas elecciones generales, ni en volver a La Moncloa por la vía democrática. Se parecen más y más a aquellos grupos trostkistas de mi juventud, los partidarios del "cuanto peor, mejor", los ansiosos de la Revolución de Octubre que les catapultara al Poder.

Es sabido que para llegar a gobernar España, un partido en la oposición debe alcanzar una mayoría parlamentaria suficiente. Hay varios caminos: Uno es moderar el tono de lo que se dice adoptando una imagen de centro, intentar satisfacer a amplios sectores de la sociedad con un programa atractivo y destacar los posibles excesos del partido en el gobierno. Otro consiste en aproximarse a otros partidos menores de oposición: Ésto permite establecer una dialéctica común de acoso al gobierno y contar con probables aliados parlamentarios en caso de no lograr la mayoría absoluta. Tanto el PSOE como el PP han utilizado históricamente estas estrategias, combinándolas en distinta medida para lograr su objetivo.
Pues bien, nada de ésto se aprecia en la actual oposición política de los populares y sus allegados. Nada de ideas o programas, ningún acuerdo con otros grupos. Tan sólo la machacona obsesión por el insulto, la siembra de dudas infamantes sobre las instituciones del Estado, la aburrida repetición de exageraciones acerca de la labor gubernamental.
Y mientras tanto, van haciendo amigos: boicot a "los catalanes" (así, en general, a lo bestia, cuando hay tanto que criticar a los nacionalistas y tanto que agradecer a la moderación general del pueblo catalán). Leña a los homosexuales, el famoso "lobby gay" que ahora domina España desde despampanantes lofts de diseño para acabar con la familia y conducir a la hoguera a miles de mártires cristianos. Nada de legalizar emigrantes: están muchísimo mejor sin papeles, que en cuanto son legales te piden un aumento de sueldo. ¿Y qué decir de los ecologistas, esos payasos inútiles que impiden a veces embellecer nuestras costas con sólidas y rentables urbanizaciones?. Por no hablar de esas mujeronas que no son mujer-mujer, sacan los pies del tiesto y reivindican una igualdad que no les favorece nada. Los policías ya se sabe, corruptos y al servicio de la conspiración permanente. Los empresarios vascos y catalanes, manipulados, como la mayoría de los medios de comunicación y de los periodistas. Del mundo de la cultura y el entertainment mejor no decir nada, ¡panda de rojos!.
¿Así pretenden ganar en 2008?. ¿O es que les trae sin cuidado 2008?

05 marzo 2006

Verdades que matan, mentiras que salvan vidas.


Cuando yo era aún un enano sin conocimiento ni uso de razón, mi tía Maruja me enseñó mi primera lección práctica de la vida: "A veces hay que decir mentirijillas". Desde entonces he tenido siempre muy en cuenta su recomendación y he procurado hacer compatible una cierta sinceridad en mis comportamientos con la discreta ocultación de una parte de mi vida a las personas que podían herirme o ser heridas por el conocimiento de la verdad.

Viene ésto a cuento de que estoy enganchadísimo a la serie de televisión "Queer as Folk" (en realidad hay dos series, la original inglesa y su extensa secuela americana, próximamente en las madrugadas del canal Cuatro). A pesar del lema que preside la película, "no excuses, no regrets", observo una constante y luterana preocupación de los guionistas por el problema de la sinceridad y de las "salidas de armario". Rollo: "Brian, debes decírselo a tu padre, porqué si no se morirá de cáncer sin saber quién eres tu en realidad". Es algo que no comparto en absoluto.

Una cosa son las innecesarias y gratuitas mentiras del marica acomplejado que pretende esconderse bajo una reputación de macho hétero. Eso es chungo, porque lleva a la neurosis más tremenda y porque puede suponer la ruina de las vidas de otras personas implicadas en ese juego. Pero tampoco tiene uno porqué restregar los sórdidos (o poéticos) detalles de su vida sexual por las narices de parientes, vecinos y compañeros de trabajo. Hay algo que se llama vida íntima y que es eso: íntima.

Mi consejo es ser discreto y sincero a la vez: No vayas nunca de lo que no eres. Si te preguntan, dí la verdad. Y si no, cállate. Hay mucha gente que te quiere y que prefiere no saber.

Por cierto, al final, el cabronazo de Brian se lo cuenta a su padre.

Acción / Reacción


El 28 de junio de 1914 un estudiante nacionalista serbio, Gavrilo Princip, asesinó en Sarajevo al archiduque Francisco Fernando de Austria. El Imperio Austrohúngaro declaró la guerra a Serbia. Rusia declaró la guerra a Austria-Hungría. Alemania declaró la guerra a Rusia. Francia e Inglaterra declararon la guerra a Alemania y a Austria. Y se armó la Primera Guerra Mundial, una absurda carnicería. Rusia iba perdiendo y había hambre y miseria y se rebelaron los soldados y los soviets tomaron el poder, un poder que marcó a fuego el mapa de media Europa durante setenta años. Alemania ganaba en el este pero también sufría hambre y miseria y en el frente occidental las cosas estaban igualadas, sobre todo después de la entrada en juego de los americanos. Hubo una revolución y abdicó el Kaiser y se firmó el armisticio. El posterior tratado de Versalles deshacía en pedazos el imperio de los Habsburgo e imponía a los alemanes condiciones económicas leoninas. A consecuencia de estas imposiciones, al comenzar la década de los treinta Alemania sufría una terrible recesión. Hiperinflación, paro, miseria, hambre. Fueron el caldo de cultivo de una nueva idea: El Nacional-Socialismo. Creada a su medida por la oligarquía industrial alemana para luchar contra el peligro comunista a partir de cuatro chorradas defendidas por un grupo de pirados. Parecía un éxito. Al principio. Pero los nazis no supieron controlarse: Quisieron conquistar el mundo. Y casi lo consiguen, pero no. Perdieron, después de haber exterminado a millones de judios, gitanos, homosexuales, comunistas y personas en general. Europa quedó arrasada. Los americanos tiraron sus bombas sobre Japón e impusieron su hegemonía mundial, pero muy pronto también los rusos tuvieron su propia bomba y pasaron a ser el Enemigo. Los hebreos de todo el mundo, horrorizados por las crónicas del Holocausto, exigían una reparación: Establecer su Estado de Israel en el solar histórico y mitológico de su libro sagrado. Europa no se lo podía ya impedir. América no quería. Así que llegaron a Palestina y empezaron a poner bombas a los británicos, para que se fueran de allí. Pero los británicos sólo eran administradores coloniales de un protectorado habitado principalmente por árabes. Que veían como unos recién llegados pretendían dominar la tierra que había sido su hogar desde el siglo VII. Así que los árabes pusieron bombas a los judíos y los judíos a los árabes. La recién creada ONU dividió el país en dos estados y nadie quedó contento y los británicos se fueron y estalló la guerra. Pasaron los años. Europa se recuperó y hubo aquí paz y abundancia. El poder de las dos grandes potencias se compensaba. Israel fue afirmando su existencia sobre la negación de Palestina. El mundo islámico, sentado sobre un barril de petróleo, quedó empantanado entre la corrupción de sus élites y la frustración y la miseria de las masas. La miseria condujo a la ignorancia y a la desesperación, la desesperación trajo el fanatismo. En 1979, un clérigo chiita con ojos de demente derrocó al Sha de Persia, que había sido durante décadas el gendarme de los americanos en la zona y el garante de la permanencia de Israel. Los americanos quedaron escaldados, pero pronto aprendieron la lección: Crearon dos monstruos: Uno se llamaba Sadam Husseín y estaba destinado a acabar con los ayatolás en Irán. Otro, Osama Bin Laden y serviría para expulsar a los rusos (el Enemigo) de Afganistán. Sadam no pudo ganar su guerra contra los persas, a pesar de toda la ayuda que Occidente le prestó, así que exterminó a unos miles de kurdos y no pasó nada. Después, se le ocurrió invadir Kuwait, un recuerdo medieval dejado a su aire por el Imperio Británico para mayor gloria de Alá y de la British Petroleum. Entonces si que se armó la gorda, porque ahí se tocaban intereses de las grandes petroleras. El presidente Bush I organizó una enorme operación militar. Para ello se establecieron tropas occidentales, cristianas, en Arabia Saudí, patria de Bin Laden y del integrismo wahabita. La Coalición Internacional expulsó a Sadam Husseín de Kuwait y todos se alegraron y las petroleras ganaron mucho dinero, pero Bin Laden se enfadó muchísimo porque unos cristianos armados mancillaban las tierras sagradas del Profeta, así que se le ocurrió dirigir contra los occidentales la misma campaña que había liderado frente a los rusos y creó Al Qaeda y el 11 de septiembre de 2001 unos aviones secuestrados chocaron contra las Twin Towers y el Pentágono. Nueva York y el Mundo dijeron "¡Qué horror!" y "todos somos neoyorquinos", pero muchos árabes y musulmanes y parias y fanáticos del mundo entero se alegraron en su fuero interno. Era la Venganza. La CNN sacó en directo a unos chavalillos palestinos que bailaban celebrando la Venganza y Occidente lo tuvo claro. Esos palestinos eran terroristas (como casi todos los moros). Para ganar la Guerra contra el Terrorismo, el presidente Bush II y sus amigos sacaron adelante la Patriot Act y aterrorizaron a la gente y llenaron de mentiras los medios de comunicación e invadieron Afganistán para encontrar a Bin Laden, pero no le encontraron, porque probablemente estaba escondido en algún lugar de las montañas entre Afganistán y Pakistán. Pakistán era un país amigo, gobernado por un general que había dado un golpe de estado para actuar como gendarme de los americanos en la zona, desarrollar el arma nuclear y servir de contrapeso a otra potencia nuclear: India. Todo parecía volver a la calma hasta que al presidente Bush II se le ocurrió una gran idea: Invadir Irak y acabar con el antiguo amigo Sadam y quedarse con ricas concesiones petrolíferas. Negocio redondo, porque así dispondría de otro país amigo en la zona: Siria y Líbano caerían como fruta madura y los palestinos –esos terroristas- tendrían que aceptar agradecidos su eterno sometimiento al estado de Israel. Quedaron en las islas Azores Bush II, Tony y José María, y la Coalición de los Valientes invadió Mesopotamia en contra de todas las leyes internacionales y del sentido común.

Tres años después, Irak es un avispero donde mueren todos los días decenas de personas y existe un des-gobierno democráticamente elegido con mayoría de chiitas pro-iraníes. Irán está en manos del gobierno más extremista posible y amenaza con tener su propia bomba atómica. El régimen sirio no ha caído y Líbano se desliza peligrosamente hacia un enfrentamiento que se creía olvidado. Hartos de sobrevivir en circunstancias que recuerdan al gueto de Varsovia, los palestinos han elegido ser conducidos por el grupo terrorista Hamás. Los talibanes siguen controlando amplias zonas de Afganistán, particularmente las fronterizas con Pakistán, esa potencia atómica en donde el gobierno acaba de prohibir las manifestaciones porque está empezando a perder el control de las calles frente a fanáticos religiosos que muestran su furia por la publicación en un periódico danés de unos chistecitos de moros.
Y todo porque Gavrilo apretó el gatillo.

19 febrero 2006

Más Mahoma


Aunque ya parece que se van apagando los rescoldos de la hoguera, la crisis de las caricaturas de Mahoma me sigue dando que pensar. En el conflicto teórico entre la libertad de expresión y el respeto a las creencias religiosas, no tengo dudas: Debe primar siempre la libertad de prensa. De otra forma, Voltaire hubiera pasado su vida en la cárcel y Darwin no hubiera podido publicar "El origen de las especies". Toda opinión puede molestar a alguien, toda manifestación del pensamiento puede ofender a alguna de las muchas creencias religiosas que en el mundo existen. Entonces, ¿debemos mantener la boca cerrada, no sea que alguien se vaya a molestar?. Francamente, a mi me ofenden bastante, tanto las encíclicas del Santo Padre como las fatwas del Imán de Teherán. Como afirma Paolo Flores D’Arcais en su artículo de hoy en El País,

"Mi libertad tiene sus límites en la tuya. Gran verdad. En tu libertad, no en tu susceptibilidad. Yo me mofo de tu fe, no te prohíbo el practicarla. Tú eres libre para mofarte de la mía, no para prohibirme la manifestación de mis convicciones, entre las que se cuenta la de considerar la religión como una superstición a la altura de la astrología, o del tarot (aunque más peligrosa, históricamente hablando)".

Aclarado este punto, hay que reconocer que en todo este asunto es difícil discriminar entre buenos y malos. Hay ingenuidad de unos y malicia de otros, mucho oportunismo y mucha manipulación. La publicación de las viñetas por el periódico danés tenía su punto de provocación. La respuesta lógica y sensata de los musulmanes de Dinamarca hubiera sido acudir a los tribunales. Tres meses después de la supuesta blasfemia y coincidiendo con el resurgir de las aspiraciones nucleares de Irán, surge una campaña global de protestas violentas en el mundo islámico. El chivo expiatorio es Europa y lo que Europa puede representar: Libertad y prosperidad alcanzadas mediante procesos de negociación. Venus comercial y diplomática frente al Marte militar americano (Robert Kagan dixit).

Entretanto, los jeques de la morisma y algunos europeos distinguidos se empeñan en seguir echando leña al fuego; Los autoprofetas del choque de civilizaciones aplauden, contentísimos. Como en una novela de Agatha Christie, para encontrar al asesino deberíamos preguntarnos: ¿A quién beneficia el crimen?

14 febrero 2006

Días extraños



3 de febrero, viernes. Llaman desde la sucursal de H... He cometido un fallo garrafal que puede costarme el puesto de trabajo. El culpable, clarísimo, soy yo, por bueno y por gilipollas. Es que todas las ancianitas me enternecen, pienso que son mi abuela y no puedo negarles nada. Y esta bruja se ha llevado 150.000 euros de una cuenta que estaba pendiente de una testamentaría. Me paso varios días sin dormir.

5 de febrero, domingo. Llegamos tempranito, Alfonso y yo, a Barajas, a la nueva terminal 4 para recoger a Yorgos que llega de Israel. Aparcamos sin problemas. Al salir del parking observamos grandes colas para pagar: los cajeros automáticos no funcionan. Entramos en la T4. Muy bonita y muy moderna. Toda llena de policías y payasetes. En Llegadas, cuatro pequeños paneles con escasa información de los vuelos. No viene la hora de llegada ni los posibles retrasos. Sólo que los pasajeros del vuelo de El Al salen por la sala 11. Buscamos el mostrador de información. Hay unos 2.000 payasetes pero sólo dos señoritas (muy monas ellas) con chaquetas verdes de AENA. Nos dicen que el vuelo de Tel Aviv ya ha llegado (a las 11:00). Volvemos a la puerta de la sala 11. Yorgos no aparece. Alfonso pregunta a un policía y a varios pasajeros que salen con cara de cabreo. Parece ser que hay retrasos de dos horas para recoger las maletas. Bueno, pues ya nos llamará al móvil. Por si nos perdíamos, habíamos quedado con él a las 12:30 en la cafetería Illy de la terminal 2 (la antigua). Recogemos el coche –los cajeros de monedas no funcionan pero si los que van con tarjeta- y nos acercamos a la T2. Tomamos un café y leemos los periódicos. Nos aburrimos. Le llamamos al móvil, pero está desconectado. Alfonso entra en la tienda de discos y se compra el de Madonna y el de recopilación de Eurythmics. A las 14:10 aparece Yorgos con cara de necesitar urgentemente un Valium: Ha tardado más de dos horas en recuperar sus maletas. Primero anunciaban que saldrían por una cinta, luego por otra de más alla y finalmente desaparecía cualquier información sobre esos equipajes. Nadie les informaba. Su móvil no tiene cobertura en España y los teléfonos de monedas no tenían línea. Luego ha tenido que guardar una larga cola para el autobús que enlaza con la lejana T2. Esa noche, en el telediario, escuchamos a la ministra de Fomento: La culpa de los pequeños problemas de la T4 la tienen los usuarios, que somos unos paletos despistados que llegamos con el tiempo justito. Pues vale.
7 de febrero, martes. Como cada martes, después de trabajar tomo una frugal colación, hago la compra en Mercadona y recojo a mi sobrina Carmen, que sale a las 18:00 de sus clases de teatro. Nos quedamos en casa de mi hermana hasta que ésta llega del trabajo. Mientras Carmen estudia mates y cono, yo me leo sus libros. Tiene uno muy divertido de un marcianito verde que viene a la Tierra como inmigrante sin papeles y se hace amigo de un niño estrábico. En ésto, Yorgos me llama al móvil: Ha leído en el periódico el anuncio de un "masajista turco". Quiere que yo llame a ese número para informarme de tarifas y servicios. Yorgos es griego (como su propio nombre indica) y tiene una extraña fijación sexual con el Turco (ese enemigo). "¡Estoy con mi sobrina de diez años, en casa de mi hermana, llama tu, tío!" "Es que si llamo yo, me notará el acento extranjero y me timará" "¿Pero no dices que es turco? Pues entonces también tendrá acento y no notará nada!..."
9 de febrero, jueves. Tenemos entradas para el María Guerrero: "A Electra le sienta bien el luto" de Eugene O’Neill. A las 8 estamos en la puerta del teatro Yorgos y yo. Hemos quedado un poco pronto para tomar una caña previa, pero Eduardo anuncia por SMS que llega con retraso (normal) y Alfonso me llama al móvil: se ha perdido (típico). Llegan a tiempo y entramos. La obra original dura más de cuatro horas, así que han recortado "un poco" y la han dejado tipo resumen. Es un dramón en el que no muere el apuntador porque ya no se ejerce ese noble oficio en el teatro contemporáneo. Las interpretaciones, flojitas. Al salir, cañas y fritangas variadas en el bar de toda la vida de la calle Almirante, en donde recala también gran parte de la compañía teatral. Esa noche mi estómago arde y tampoco duermo.
11 de febrero, sábado. Me levanto a las 06:30 (si, a las seis y media de la madrugada) para ir a trabajar a ese barrio al norte de Vladivostok en donde trabajo. Me mareo, siento vértigos y me duele el lumbago. Hasta las 10:30 no entra ni Alá en la sucursal, pero a partir de entonces aparece una horda de marujas, jubilatas y payoponis surtidos. A las 13:00 cerramos al público. A las 13:05 he cuadrado mi ventanilla. A las 13:15 salimos por la puerta. Me pasan a buscar Alfonso y Yorgos para ir a comer a algún sitio cerca de Madrid. Propongo "Casa Hilaria" en Valsaín. Judiones, cochinillo y postres variados. Tintorro y chupitos de hierbas. Mi estómago protesta. Visita relámpago al Museo del Vidrio en La Granja, donde Yorgos compra algunos recuerdos. Vuelta a Madrid, minisiesta y otra vez al teatro: "Salomé", de Oscar Wilde. O como destrozar un texto exquisito con una puesta en escena desastrosa. Salomé es orientalismo fin de siglo, es como una porcelana exótica en la vitrina dorada de un marqués decadente y pederasta. Y aquí todo eso brilla por su ausencia. Eso si, les ha quedado una obrita muy moderna, con su pareja de hecho gay, su verdugo subsahariano, prosegures que hablan todo el tiempo por el walkie-talkie y escenografía postindustrial. Se salvan las interpretaciones de Millán Salcedo (Herodes) y Elisa Matilla (Herodias), pero la pobre María Adánez debería limitarse a las telecomedias de éxito. Su danza de los siete velos recuerda a los bailecitos de Raffaela Carrá con el ballet Zoom y la escena que me monta con la cabeza del Bautista a modo de vibrador es digna de Regan, la niña de El Exorcista.
12 de febrero, domingo. Nos levantamos pronto para llevar a Yorgos a Barajas. Yo sigo con vértigos y mareos. Creo que es algo de las cervicales. A las 10:00 estoy listo. A las 10:30 Yorgos recuerda que tiene que deshacer su maleta porque olvidó coger dinero israelí y las llaves de su apartamento en Jerusalén. A las 11:00 estamos llegando a la T4. Conduce Alfonso, por mis vértigos. Insiste en desviarse a "Salidas" en vez de acceder al parking. "Vale: nosotros nos bajamos y vamos facturando y tu aparcas. Nos vemos en el mostrador de facturación". Al llegar frente al grandioso edificio la carretera se divide: hay dos carriles para taxis y bus y uno para coches particulares, con un escaso arcén bastante ocupado. Alfonso para el coche en medio de la calzada. Delante hay dos policías municipales. Yorgos y yo nos bajamos y estamos sacando su equipaje (ni la Piquer con sus baúles) cuando uno de los policías se pone a gritar, histérico. Alfonso, nervioso y temiendo una multa, arranca sin que hayamos sacado la mitad de las bolsas, maletitas y ropa diversa de Yorgos. Yorgos casi se cae y me grita que su billete ha quedado DENTRO del coche, así que no podemos facturar. Los policías se me acercan y me empiezan también a gritar no sé qué. Yo grito más y me dirijo al primer policía: "¡pero si no molestábamos a nadie, TIO!". Llega el segundo poli y me larga una bronca de aquí te espero porque les he faltado al respeto con eso de TIO. Procuro contenerme y me disculpo, explicando que estamos muy nerviosos porque llegamos con el tiempo justo. Entramos al edificio. La compañía El Al factura sus vuelos donde Yavéh dio las tres voces, en el último rincón de la terminal. Llegamos al mostrador y preguntamos a una señorita si vamos bien de tiempo para facturar. Nos hace un gesto como de que no. Me voy corriendo a buscar a Alfonso y dejo a Yorgos en la cola. Pronto me doy cuenta de que no voy a conseguir encontrarlo en esa enormidad de edificio. Vuelvo y me encuentro a Yorgos con un par de policías de paisano israelíes que le preguntan quién cojones era yo (que aparecí y desaparecí corriendo, totalmente sospechoso de ser un terrorista suicida palestino). Aclarado el tema, aparece Alfonso con el resto del equipaje. Yorgos consigue embarcar. Fin del post.

02 febrero 2006

Arabian Knights

El País, edición digital, 02/02/2006:

"Dos grupos palestinos amenazan con atentar contra europeos por las caricaturas de Mahoma – Una decena de diarios europeos reproducen los dibujos en solidaridad con Noruega y Dinamarca

Dos grupos armados palestinos han calificado como "objetivos" y han amenazado con atentar contra todos los franceses, daneses y noruegos que se encuentren en Gaza o Cisjordania. Se trata de una represalia por la publicación en diarios de estos países –seguidos por otros de toda Europa- de caricaturas o imágenes del profeta de los musulmanes, Mahoma, algo que prohíbe expresamente la religión islámica."

En relación con el artículo anterior y con la noticia de aquí arriba, tengo que explicar que los palestinos han tenido y tienen toda mi simpatía como víctimas de una gran injusticia histórica. Si los hebreos tenían que fundar su estado después de la 2ª Guerra Mundial, ¿por qué tenían que hacerlo en Palestina –dónde eran una minoría sin grandes problemas de convivencia- y no en Prusia Oriental, Kansas, Australia o Toledo?

Y una vez creado el Estado de Israel, el doble rasero de Occidente al tratar el problema de Oriente Medio no ha hecho más que empeorar las cosas. Israel lleva cuarenta años sin cumplir las resoluciones de la ONU sobre los territorios ocupados. Y Occidente calla. Israel lleva un porrón de años asesinando a presuntos terroristas + daños colaterales (¿no suena eso a GAL?) y encerrando a los palestinos en algo bastante parecido al gueto de Varsovia. Y Occidente hace mohines pero nada más.

Pero el múndo islámico tiene que tener muy clarito que la teología no puede prevalecer sobre las leyes propias de una democracia. El respeto a las creencias y esencias culturales de los demás tiene un límite: El derecho de cada individuo a expresar libremente su opinión. Si los musulmanes del mundo entero están dispuestos a renunciar a sus derechos civiles en favor de una teocracia medieval, pues allá ellos con sus cosas y a quién Alá se la dió, Mahoma se la bendiga. Pero, por favor, que no vengan a imponernos el Corán a estas alturas. Que ya somos mayorcitos.

26 enero 2006

Ciego en Gaza

El País, edición digital, 26 de enero 2006:

“Los resultados definitivos de las elecciones celebradas ayer en los territorios palestinos suponen un cambio político de una magnitud que ninguna encuesta había pronosticado. Hamás ha conseguido la mayoría absoluta en los comicios con 76 escaños, mientras que Al Fatah, la fuerza dominante durante diez años, se ha quedado con 43. El presidente de Estados Unidos ha declarado que los resultados demuestran que "la gente no estaba contenta con la situación.”

¿Y ahora te das cuenta, George? ¿Aquellos polvos no han traído estos lodos? ¿El rechazo a tratar con un grupo terrorista (Hamás) no debería alcanzar también al gobierno de Israel? Claro, la democracia está muy bien, pero sólo mientras ganen los buenos...

24 enero 2006

Cinco manías.

Luigi me pasa una cadena. Ahora las llaman "memes", no sé porqué. Yo cumplo con mi parte, pero no encadeno a nadie, porque me da vergüenza practicar el "bondage". Espero que el Cielo me juzque y no caiga sobre mi cabeza.


1. Cada jugador debe publicar un mensaje con el título "Mis cinco extraños hábitos".
2. Todas las personas que sean invitadas a jugar también indicarán claramente el reglamento.
3. Finalmente, cada participante escogerá a otras 5 personas (añadiendo el link a sus blogs) para que se unan al juego.
4. Deben dejar un comentario a esas 5 personas diciéndoles: ''Has sido elegido'' invitándolos a tu blog a ver de qué se trata.


No sé si son "extraños hábitos". Son manías bastante normalitas:


1.- No soporto tener papeles encima de mi mesa de trabajo. El mínimo imprescindible y ya me sobran. Eso si, lo guardo TODO en los innumerables cajones que necesito. Así que cuando busco algo, tardo horas en encontrarlo, pero al final aparece.
2.- El teléfono sirve para quedar con los amigos, dar mensajes urgentes y trabajar. No soporto largas conversaciones telefónicas sobre nada en particular. Y me pone muy nervioso la gente que le tiene afición al aparato.
3.- Cuando salgo de una habitación, apago la luz. Cuando pongo la tele, apago el transistor. Dos o más electrodomésticos funcionando conjuntamente me ponen al borde del ataque de nervios.
4.- Para dormir necesito silencio absoluto, oscuridad total y posición horizontal. Nunca consigo dormir en la playa, ni en un avión, ni en el coche.
5.- Aquí coincido con Luigi: Me gusta beber cerveza (Mahou) en su botella de vidrio (33 cl.=un tercio). Y siempre le arranco la etiqueta. ¿Pulsión sexual? ¿Manía anti-logos? Qui lo sá...

23 enero 2006

Rebaños


Viernes por la noche: en el estreno de "Brokeback Mountain" en los cines Ideal. Un 80% de publico gay masculino de edad mediana, gran expectación, ambientazo. Tras la proyección, salimos del cine algo confusos. No sé bien si me ha gustado: Mucha imagen preciosista, montañas nevadas, vaqueros al viento, unos buenos actores, una historia mínima pero creíble y un final –que no revelaré por si queda alguien que no la ha visto- pasado por kleenex. Y yo odio el recurso al kleenex, el melodrama fácil, la lagrimita calculada matemáticamente. Esperaba mucho más de un director como mi idolatrado Ang Lee.

Y ayer domingo, Alfonso insiste en volver a verla. Así que retornamos al Ideal, dispuestos a empaparnos de montañas. Y sorpresa: Había más, mucho más:

La banda sonora es preciosa: los clásicos éxitos country, pero también unos solos de guitarra impresionantes que te machacan el corazón hasta dejártelo reducido a pulpa.

Jake Gyllenhaal, el actor que encarna a Jack Twist. Todo el tiempo me recordaba a alguien. No es ya que sea guapo, es que lo expresa todo con una mirada. Ya estaba espléndido en "Donnie Darko".

Los dos vaqueros enamorados representan también dos arquetipos, dos maneras de enfrentarse a la vida: Jack Twist es el rebelde que trata de cambiar el mundo –o por lo menos su mundo- para adaptarlo a sí mismo: Si los zapatos te quedan pequeños, te compras unos más grandes o vas descalzo.

Ennis Del Mar, por el contrario, intenta adaptarse sin mucho éxito a un entorno que considera inmutable. Los zapatos te quedan pequeños? Te cortas un dedo y a joderse tocan.

Como resultado, el personaje de Ennis (interpretado por el macizo pero soso Heath Ledger) se te hace antipático. Es un niño grande y un pedazo de pan, pero a fuerza de querer ser "normal" termina amargado y amargando la vida a todo el mundo.

Ang Lee consigue así que te identifiques con unos personajes que están a años luz de nuestras vidas de urbanitas más o menos sofisticados. Porque cualquier parecido entre el público del cine Ideal y los vaqueros de Wyoming es pura coincidencia.

Sería interesante, en este sentido, comprobar la reacción de una audiencia más rural: ¿Proyectan "Brokeback Mountain" en Quintanar de la Orden? ¿Y en Mota del Cuervo? Porque allí si que hay ovejas, ¡y pastores de verdad!

16 enero 2006

Reality Bits

Lunes. Tres menos veinte de la tarde. Después de una dura jornada laboral, cuadro mi ventanilla, cierro el ordenador y me acerco a la zona donde trabajan mis compañeros de sucursal bancaria.

- He terminado, ¿puedo ayudaros en algo? – pregunto con mi mejor espíritu de compañerismo.
Nadie responde. Observo que los tres están concentrados, tecleando como posesos en sus ordenadores. Me quedo mirando. Por fin, Maribel me contesta sin dejar de teclear:

- Gracias, Alfredo, es que estamos rellenando la Agenda Comercial y estamos superocupados, inventando historias.
- ¿Inventando? ¿Pero no se nota mucho si os inventaís todo, así de golpe y porrazo y lo poneis por escrito los tres a la vez...?
- Si. Se nota, pero da igual, todo el mundo lo hace...
- ¿Y el Director de Zona no os dice nada?
- ¡A ver si te crees que él no lo hace también!
- Aquí de lo que se trata es de cubrir el expediente... –tercia Alberto, mientras sostiene nervioso entre los dedos un cigarrillo sin encender.
Mientras tanto, a unos kilómetros de allí, Importantes Ejecutivos del Mejor Banco del Mundo implantan medidas, deciden estrategias, dirigen equipos, crean valor para el accionista!!!

12 enero 2006

Naranjitos



En el otoño de 2004 la moda tenía un color: el naranja. Unas elecciones presidenciales con evidente pucherazo en Ucrania habían sacado a la gente a la calle. Se ponían prendas de color naranja (el color del partido de la oposición) para protestar por la manipulación de los resultados y pedir una nueva convocatoria electoral.
La marea naranja fue un éxito: se repitieron los comicios, ganó Yushenko (el líder de la oposición) y el primer ministro pro-ruso Yanukóvich abandonó el poder. Los neoliberales y neocons de todo el mundo se pusieron muy contentos. Y vistieron de naranja otros movimientos reivindicativos: como el de los colonos israelíes en los territorios ocupados de Palestina. Rápidamente se convirtió en el color de moda: Serios ejecutivos ostentaban corbatas naranja sobre camisas azul eléctrico. Damas de la Alta Sociedad, niñas pijorras de Pozuelo y simples amas de casa se apuntaban a la onda naranjito. Todos de naranja, marica el último y el que no corre, vuela.
Pero en Ucrania la revolución frutal no desembocaba en un mundo de color de rosa: El nuevo gobierno era tan incompetente y corrupto como el anterior, los ciudadanos seguían sufriendo estrecheces y encima ahora tenían en contra al poderoso vecino: Rusia.
Y ahora, leo:

EL PAÍS - Internacional - 12-01-2006
"Con el voto de censura del Parlamento ucranio al Gobierno, la campaña para los comicios legislativos del 26 de marzo ha entrado en su recta final. La reacción de los legisladores al acuerdo que puso fin a la guerra del gas con Rusia es un nuevo golpe para el régimen surgido de la revolución naranja, ya debilitado por las divisiones internas entre sus líderes. Sin embargo, los adversarios del presidente Víktor Yúshenko, capitaneados por su antiguo rival, el ex primer ministro Víktor Yanukóvich, cierran filas y aparecen como los favoritos para los comicios.
La oposición parte con una ventaja de más de una decena de puntos -adquiridos durante los dos últimos meses del año 2005-, respecto al partido de los seguidores de Víktor Yúshenko y el bloque de la ex primera ministra Yulia Timoshenko."

09 enero 2006

Año Nuevo, Vida DuBiDú



Al comenzar el año he recibido un regalo inesperado de la empresa en la que trabajo. Llegó en una gran caja de cartón de la mejor calidad, primorosamente envuelto y personalizado a mi nombre –y otras tantas cajas al de los demás empleados de la sucursal. Por el tamaño y el color del envío, parecían enteramente cajas de bombones. ¡Oh sorpresa!: Tras varias capas de papel satinado se escondía un libro de tapas escarlata con el logotipo reducido del Grupo y el título: "Nuevo Diccionario de Conceptos". En la primera página, un Alto Capitoste nos explicaba las razones del regalo:

"Hemos hecho un alto en el camino porque, una vez alcanzadas metas de las que nos sentimos orgullosos, hay que marcarse otras nuevas. Contamos contigo para afrontar esta nueva etapa, empezando de nuevo, retomando ilusiones, ampliando miras..."

Las cinco páginas siguientes están dedicadas a una poética redefinición de conceptos como "Confianza", "Compromiso", "Producto", "Servicio" y "Cliente". Con perlas como: "Confianza debería significar que tú crees en mí, porque yo creo en ti, porque tú crees en mí", "¿No podría compromiso dejar de ser una palabra y convertirse en un hecho?", o " ¿Somos clientes porque protestamos? Damos por hecho que cliente significa reclamar. ¿Y no debería significar confianza? ¿No podría significar relación?..."

En la página seis se nos invita a anotar en el libro cada témino que nos parezca importante y dotarlo de significado. El resto del libro está en blanco.

¡Qué bonito y qué emocionante! ¡Qué nos importa que no funcione el viejo fax, que el cajero automático sea un monumento a la obsolescencia! ¡Ya no nos podemos quejar de la escasez de personal, de que no se cubran las bajas por enfermedad, de los traslados forzosos a destinos siberianos! Ahora tenemos un nuevo diccionario que podemos rellenar con nuevos significados para viejos conceptos... Semiótica orwelliana a nuestro alcance!

03 enero 2006

Smoke gets in your eyes



Soy exfumador. Cuando fumaba, lo hacía a razón de dos cajetillas diarias. Y me encantaba –me encanta- fumar. Pero reconozco que mi economía y sobre todo mis pulmones han salido ganando al abandonar el vicio. Ahora mi olfato y mi paladar funcionan mejor, mis dedos han dejado de estar amarillentos de nicotina y se puede entrar en mi casa y en mi coche sin respirar un insoportable tufo a tabaco.

Por ésto, creo que entiendo un poco cada una de las posturas enfrentadas por la nueva ley anti-tabaco. Me parece bien que se prohiba fumar en sitios públicos como oficinas –generalmente mal ventiladas-, donde tienen que convivir durante muchas horas al día personas que fuman con otras que no lo hacen. Pero de ahí a castigar a los fumadores expulsándolos a la calle a la hora de echarse un cigarrito, creo que hay un abismo. Con un poco de buena voluntad por parte de todos y sin imponer las cosas por decreto-ley las cosas se hubieran solucionado mejor.

27 diciembre 2005

Fantasmas



Entre las desdichas que inevitablemente asocio con la Navidad, la ausencia de los seres queridos y ya fallecidos no es la menos dolorosa. Creo que es por eso por lo que, estos días, sueño frecuentemente con ellos. Varias cenas indigestas y a deshoras magnifican el estilo surreal de mis pesadillas. Veo, así, a mi abuela guisando almejas a la marinera en su cocina-santuario, expulsando de allí a gritos a su hermana, mi tía-abuela Angela. Mi madre conduce un rojo deportivo italiano tocada con una peluca rubio-platino y le digo que no se preocupe por su salud, los médicos mienten. Mi padre me enfurece: se empeña en escuchar el programa de Federico Jiménez Losantos y propone boicotear el cava catalán. Prefiero no discutir con él y me pongo a hablar con mi tía Maruja, que me pregunta por mi trabajo. Ella conoce a un transportista que seguro me puede proporcionar un buen enchufe. "Nadie me puede salvar", le digo, desesperanzado. Y quiero irme, porque he quedado a las doce en Rick’s con Diego, como cada Nochebuena desde 1984.
¡Feliz 2006!

22 diciembre 2005

Peliculones




Lo confieso: Desde mi ya lejana adolescencia, soy un adicto consumidor de cine fantástico. Terror sanguinolento, catástrofes anunciadas, alienígenas desalmados o bichos inmundos amenazando la civilización me han alegrado muchas tardes y me han ayudado a veces a salir de la depresión que me provoca la rutina diaria.

Pero, de un tiempo a esta parte, vengo observando la persistente deriva de Hollywood hacia el terror fundamentalista, nada que ver con la ingenua benevolencia de las fantasías de otros tiempos. Me explico: En los años setenta teníamos el diálogo de civilizaciones alienígenas de "Encuentros en la tercera fase", o un simpático extraterrestre enano que sólo pretendía volver a "su caaasaaa". Las catástrofes respondían a causas naturales ("Terremoto") o eran consecuencia de la codicia de los constructores ("El coloso en llamas"). Con la pionera pero poco significativa excepción de "El exorcista", el diablo apenas intervenía seriamente en la vida de los mortales, que producían per se hermosas carnicerías ("La matanza de Texas").

En este comienzo de siglo, sin embargo, los extraterrestres son inmigrantes no deseados y necesariamente perversos ("Independence Day", "Señales", "La guerra de los mundos"). Científicos rebeldes que no aceptan las teorías creacionistas ni el arca de Noé dan lugar a una saga de bichos maléficos ("Parque Jurásico"). Y el Maligno en persona nos acecha desde innumerables títulos, provocando todo tipo de hecatombes.

Hasta aquí todo normal: los gustos del público evolucionan y lo que llenaba los cines en una época, ahora sólo da de comer a los videoclubs de barrio. Pero lo del peliculón de Antena 3 ya pasa de castaño oscuro. Esta semana nos ofrecía la interminable historia de un profesor de astrofísica y una monja herética, empeñados en desarmar la siniestra conjura del Mal para acabar con el mundo y sus pecadores habitantes. Se mezclan aquí churras con merinas, el Armagedón con el terrorismo islámico, el Vaticano con el Anticristo y el Segundo Advenimiento con el Cambio Climático. Esta versión neocon del entretenimiento televisivo nos regala con una modernidad demenciada: Escuchamos al profesor de Harvard sugerir el estudio del ADN de un recién nacido para determinar la virginidad de su madre. Queda tan natural. Pero nadie se extraña cuando se ofrece una cuantiosa suma de dinero por los riñones de la niña calcinada por un rayo al principio de la película –y que a pesar de ello habla en latín que da gloria verla. Se comenta como de pasada, al fin y al cabo es normal en un sistema sanitario como el americano, dominado por el sector privado y las reglas del mercado libre.

El lunes pasado vi el primer capítulo. El martes, opté por "Roma" en canal Cuatro. Mucho más entretenida y encima es historia. Y salen unos tíos supermacizorros.

20 diciembre 2005

Anti Credo



Creo en algún tipo de inteligencia cósmica que programa las galaxias y ordena el caos. Creo que la existencia (o no) de la Humanidad es, para esa inteligencia, absolutamente irrelevante.

Creo que la religión sigue siendo el opio del pueblo. No creo en ningún dios con mayúsculas o minúsculas que se preocupe por el destino del ser humano. No creo que venga nunca a juzgarnos. No premiará a los buenos ni castigará a los malos. Y por tanto creo necesaria una ética basada en la razón y atemperada por el sentido común. Que será mejor cuanto más universal y más flexible sea. No creo en ninguna moral ratonera basada en absurdas costumbres o –peor aún- en una imposible revelación divina.
Creo en la disolución en la nada del ser humano después de la muerte. En su integración a la naturaleza mediante el reciclaje de su cuerpo. Y por tanto, no creo en paraisos con huríes ni en walhallas, ni en cielos con nubes de algodón ni en infiernos sudorosos. Ni en apariciones ni en fantasmas, ni en ouijas, ni en espíritus traviesos, ni en poltergeists, ni en ectoplasmas, ni en las caras de Belmez, ni en posesiones diabólicas. Aunque sean a veces imprescindibles para pasar una tarde divertida en el cine.

Creo que hay sucesos extraordinarios para los cuales la ciencia no tiene (aún) una explicación. Aún. Creo en el inexplorado poder de la mente humana y en sus insospechadas posibilidades. No creo en milagros.

09 diciembre 2005

Todos los días se aprende algo nuevo.


Día de la Inmaculada de excursión en Atienza (Guadalajara), con Eduardo, Aurora y Pilar. De camino, paramos a tomar café en Hita, de donde era el Arcipreste famoso. Llegamos a Atienza sobre la una de la tarde, compramos pan de pueblo y visitamos una de las tres curiosas iglesias románicas convertidas recientemente en museos: San Gil. Junto a cada pieza (algunas de indudable valor), divertidas etiquetas explicativas: una talla de madera es identificada escuetamente como "Santa". Otra talla representa a "Dios Padre y Dios Hijo. Falta Dios Espíritu Santo". Agradable comida en el restaurante El Mirador.
Luego, paseo con viento helado alrededor de las murallas y otra iglesia-museo: la Trinidad. Allí destacan un conseguido y original Ecce Homo (el Cristo del Perdón) y un imponente retablo con pinturas del barroco. El folleto que nos han dado a la entrada detalla el tema de cada pintura: Los de la parte superior del retablo representan a Cristo y la Samaritana, Cristo y la mujer adúltera, Cristo y la Magdalena y... ¡Cristo y la Hemorroísa! En nuestra ignorancia, nos preguntamos quien coño era la Hemorroísa. Eduardo, ni corto ni perezoso, acude a la encargada del museo: "Perdone, ¿podría decirnos quién era la Hemorroídes?". Ataque de risa histérica que nos impide escuchar la explicación. Pues la Hemorroísa existía y ésta era su curiosa historia.

04 diciembre 2005

Sujpiros de Ejpaña

foto tomada de http://manifestometro.blogspot.com/


Soy madrileño. Mi padre era vasco. Mi pareja es de Toledo. Hice la mili en Salamanca. Varios de mis mejores amigos son catalanes o viven en Barcelona. He veraneado muchos años en las playas de Valencia y Alicante. Conozco bastante bien Andalucía y en Sevilla me siento como en casa. Me han conquistado en Galicia y, si alguna vez me pierdo, podeis encontrarme en alguna playa de Asturias. Adoro la torta del Casar, los sobaos pasiegos, las ensaimadas mallorquinas y los plátanos de Canarias.

En resumen: soy y me siento tan español como el que más.

Y NO VOY A DEJAR DE COMPRAR PRODUCTOS CATALANES.

Porque considero que los nacionalismos son una tontería sangrienta. Todos los nacionalismos: el catalán y el español, el vasco y el finlandés.

Y me jode sobremanera contemplar determinadas demostraciones de inquebrantable adhesión a la (inalterable) Constitución de 1978 por parte de esos mismos que, en diciembre de 1978, votaron en su contra.

23 noviembre 2005

Otras cosas de Japón



Los inodoros: Los hay "western style" y "japanese style". Siempre higiénicamente limpios. Los japoneses son tipo letrinas de la mili pero en plan lujoso. Los occidentales, el común WC pero más tecnológico: Tienen una serie de botones: uno te pone la tabla calentita, otro te riega con un chorrito de agua templada la zona anal, y el último igual pero con especial atención para las niñas y sus cosas.

Un mercado mayorista de pescado en Tokio: Experiencia salvaje, muy recomendada por la Rough Guide. Como Mercamadrid pero sólo de pescado y a lo bestia. A primera hora de la mañana, ya se han celebrado las subastas pero sigue el ajetreo de carga y descarga. Llegar hasta los resbaladizos callejones entre una horda de carretillas elevadoras descontroladas es ya jugarte el tipo. Una vez dentro, te sientes bastante incómodo entre la barahunda de trabajadores y clientes. Si lo superas, el espectáculo es magnífico: Atunes mutantes, langostas radiactivas, calamares monstruosos, mejillones del tamaño de una caja de zapatos. Godzilla se alimenta aquí.
Descalzos en el parqué: Cada vez que entras a determinados sitios (templos, casas antiguas, museos, algunos restaurantes) te tienes que descalzar. A veces te ofrecen zapatillas –tamaño estándar, talla 37. Yo calzo un 46. Lo que significa que hago las visitas descalzo en pleno mes de noviembre y con los suelos helados. Al segundo día llevaba un resfriado que ríete tu de la gripe aviar. ¡Con el agravante de que sonarse la nariz en público está muy mal visto!
Rezar en el templo: Llegas comiendo galletas de arroz (con sabor a salsa de soja, a algas, a wasabi...) y te purificas en la fuente. Compras una barrita de incienso y la quemas en el sahumerio. Te atufas bien con el humo del incienso, para ahuyentar los malos espíritus. Te diriges a un altar donde no hay dioses propiamente dichos, sólo cosas (un jarrón, un adorno de bronce) en donde pueden habitar los dioses. Das unas palmaditas (o tocas la campana) para llamar la atención de la deidad elegida, juntas las manos en una breve oración y formulas tu deseo. Ya está. Antes de irte, puedes comprar un amuleto para aprobar un examen de física o una caja de tus galletas de arroz favoritas.

19 noviembre 2005

Japón (II)



Los japoneses: bajitos, pulcros, ceremoniosos, serviciales, sonrientes. A veces no tan bajitos. A veces gritones, agresivos. Si te pones por medio en su camino, te empujan sin cortarse un pelo. El trato con el (bárbaro) occidental es correctísimo: Te ayudan en lo que pueden, apenas saben inglés pero hacen esfuerzos para entenderte. Te miran y se descojonan: No sé porqué pero les hacemos mucha gracia. En el metro, se sientan y se quedan automáticamente fritos. Los que no, van jugando con cositas electrónicas o leyendo manga. Todos los escolares llevan uniforme. Los chicos, de azul marino hasta el cuello con botones dorados y zapatillas deportivas blancas, las chicas de marineritas. Algunas colegialas muy desarrolladas llevan minifaldas imposibles, un estilo manga provocativo que seguro que aumenta las estadísticas de violaciones. Para leer y escribir, utilizan dos alfabetos silábicos propios, diferentes según la ocasión, y unos 4.000 ideogramas chinos (kenjis). Además del alfabeto occidental. En estas condiciones, necesariamente piensan de otro modo.

Kioto: La antigua capital imperial hasta la revolución Meiji de 1867. Menos machacada que Tokio por los bombardeos de la segunda guerra mundial, conserva palacios magníficos, templos suntuosos, jardines que te dejan con la boca abierta y babeando. Sigue existiendo un barrio antiguo, Gion, famoso por sus escuelas y casas de geishas, aunque sospecho que las dos o tres que se dejan ver por la calle son meros reclamos de la oficina de turismo local. También hay rickshaws, carruajes tirados por hombres (aquí, entre nosotros, jóvenes bastante macizorros) y, sorprendentemente, tienen clientes locales (yo creía al principio que eran para los guiris, como las calesas en Sevilla).

15 noviembre 2005

Japón (I)




Tokio: Ocupa un área como de Toledo a Guadalajara. Autopistas elevadas de peaje en el centro de la ciudad. Suburbios interminables. Rascacielos antisísmicos, templos y pabellones de té. Colegialas perversas y mucho, mucho manga. Ochocientas líneas de metro, de distintas compañías, trenes robotizados sin conductor. Horror al silencio: omnipresente sinfonía de ruiditos, musiquillas electrónicas, voces grabadas. Pantallas gigantes anunciando grupos pop, ropa deportiva. En Ginza, Dior o Chanel son edificios de diez plantas. Miriadas de ejecutivos en traje oscuro, ellas de Armani y con portafolios. En Shibuya, los más modernos: todos teñidos en tonos caoba, con flequillitos y vestidos para matar. Restaurantes tradicionales con farolillos en la puerta. Restaurantes con comida de plástico en el escaparate. En los mercados, se venden cosas increíbles, indefinibles: verduras de Marte, pescados de Plutón. El arte de tomar una sopa de fideos con palillos. Riquísimas tempuras, deliciosos sushi. Gengibre. Pulpo seco. Quisquillas. Helados de té verde, de judías pintas, gelatina de café.

Nikko, Kamakura, Monte Fuji, Hakone: Las excursiones más típicas. Montañas, volcanes, lagos, grandes bosques de hoja caduca. Toda la gama de colores del otoño, del verde intenso de los cedros al rojo de los arces, al morado de los ciruelos. Templos como centros comerciales, como parques de atracciones. Un sentido muy práctico de la religión, una religión utilitaria. Se paga un estipendio y se pide una gracia al dios de la ocasión: para aprobar un examen, para encontrar un amor. Se celebran las bodas por el rito sintoísta –más alegre-, los funerales por el budista –más serio. Dioses y profetas muy distintos conviven en el mismo espacio del templo.

14 noviembre 2005

Yasstoyaquí


Pues ya hemos vuelto, con mucho cansancio y mucho desfase horario, pero mu contentos porque ha sido uno de los mejores viajes. Ya contaré algo, mientras tanto podeís ver fotos en :